Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Un estudio nuclear revela que Napoleón no fue envenenado

Napoleón no murió por envenenamiento con arsénico en Santa Elena, según constata un meticuloso examen realizado en los laboratorios del instituto nacional italiano de física nuclear (INFN), en Milán-Bicocca y Pavía, en colaboración con la Universidad de Milán-Bicocca y la Universidad de Pavía.

Los físicos que realizaron el estudio utilizaron el pequeño reactor nuclear de la Universidad de Pavía, y aplicaron técnicas creadas para el proyecto denominado ‘Cuore’ (corazón), que se desarrolla en los laboratorios italianos del INFN en Gran Sasso.

La investigación, cuyos resultados se publican en la revista Il Nuovo Saggiatore, se llevó a cabo sobre muestras de cabello tomadas durante diferentes etapas de la vida de Napoleón Bonaparte, desde su infancia en Córcega, pasando por su exilio en la isla de Elba, hasta el día de su muerte (5 de mayo de 1821) en la isla de Santa Elena, así como el día posterior a su fallecimiento.

También se analizaron muestras tomadas del rey de Roma (el hijo de Napoleón) los años 1812, 1816, 1821 y 1826, y muestras de la emperatriz Josefina recogidas tras su muerte en 1814. Las muestras de cabello fueron proporcionadas por el Museo Glauco-Lombardi de Parma, el Museo Malmaison de París y el Museo napoleónico de Roma. Además de estas muestras de cabello “históricas”, se examinaron diez cabellos de personas vivas con fines comparativos.

Los cabellos se colocaron en cápsulas y se introdujeron en el núcleo del reactor nuclear de Pavía. La técnica utilizada se conoce como “activación neutrónica”, la cual tiene dos ventajas importantes: no destruye la muestra y ofrece resultados extremadamente precisos incluso en muestras con una masa muy pequeña, como muestras de cabello humano.

Mediante esta técnica, los investigadores establecieron que todas las muestras de cabello contenían rastros de arsénico. Los investigadores decidieron realizar la prueba con arsénico en particular dado que durante un buen número de años diversos historiadores, científicos y escritores han llegado a la hipótesis de que Napoleón fue envenenado por los guardias durante su encarcelamiento en Santa Elena tras la batalla de Waterloo.

El examen produjo resultados sorprendentes. En primer lugar, el nivel de arsénico en todas las muestras de cabello de hace 200 años es 100 veces mayor que el nivel medio detectado en las muestras de las personas vivas en la actualidad. De hecho, el cabello del emperador tenía un nivel medio de arsénico de unas 10 partes en un millón mientras que el nivel de arsénico de las muestras de cabello de las personas vivas en la actualidad era aproximadamente de una décima parte en un millón. Dicho de otro modo, a principios del siglo XIX, evidentemente se ingería arsénico presente en el entorno en cantidades que en la actualidad se consideran dañinas.

La otra sorpresa radica en el descubrimiento de que no existen diferencias significativas en los niveles de arsénico de Napoleón como niño y durante sus últimos días en Santa Elena. Según los investigadores, especialmente los toxicólogos que participaron en el estudio, es evidente que no se trata de un caso de envenenamiento, sino del resultado de una absorción constante de arsénico.

Fuente: Istituto Nazionale di Fisica Nucleare (INFN)
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Primeras imágenes moleculares de un receptor olfativo en funcionamiento

Investigadores de la Universidad de Rockefeller (EE UU) han descrito el complejo mecanismo que utilizan los receptores olfatorios para detectar las moléculas odoríferas, y por primera vez ofrecen imágenes, obtenidas con microscopía crioelectrónica, de su estructura funcionando. Estos receptores son ‘promiscuos’, se pueden unir a un gran número de moléculas diferentes.

Formulan un modelo que calcula el límite de los enlaces químicos

Científicos españoles han propuesto un modelo con la distancia mínima y máxima que aguantan dos átomos sin romperse, lo que facilitará la síntesis de nuevos compuestos, como fármacos o materiales, en los laboratorios.