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M 97, la nebulosa Lechuza

Las estrellas semejantes al Sol terminan sus vidas convertidas en enanas blancas. Pero antes de trasformarse en esos densos cadáveres estelares, expulsan las capas gaseosas externas y durante unos miles de años adornan el cielo con los objetos más bellos del universo: las nebulosas planetarias. A esta categoría pertenece M 97, más conocida como nebulosa Lechuza.

La nebulosa lechuza. Imagen: Observatorio de Calar Alto.

La nebulosa Lechuza fue descubierta en 1781 por Pierre Méchain, colaborador de Charles Messier, y se incorporó al catálogo de objetos difusos de este último con el número 97. Aunque su brillo superficial es débil, llega a divisarse con telescopios de aficionado en noches oscuras. Para percibir las dos oquedades que le han valido su nombre se necesitan telescopios grandes, o bien imágenes fotográficas. Solo las fotografías revelan su sorprendente colorido.

La nebulosa planetaria M 97 brilla en la constelación de la Osa Mayor. Es muy difícil estimar la distancia a las nebulosas planetarias y este caso no constituye una excepción. La literatura astronómica registra distancias que van de los 1500 a los 2500 años-luz de la Tierra”, comenta David.

La estrella central moribunda es un astro pequeño y muy caliente, a unos 100.000 grados centígrados en la superficie. Las radiaciones que emite la enana blanca excitan los átomos de las capas nebulares que envuelven la estrella y los hacen brillar. Como otras planetarias, el resplandor de M 97 procede sobre todo de las emisiones de los átomos de oxígeno e hidrógeno ionizados, que le confieren tonalidades dominantes verdosas y rojizas. Pero este objeto presenta además una componente considerable de luz emitida por la enana blanca central y después reflejada en las partículas nebulares. Esta circunstancia hace más azulados sus tonos y la distingue de otras planetarias con menor componente de reflexión.

La imagen vale más que las palabras

La mayoría de los datos de esta imagen se obtuvieron con el telescopio reflector Zeiss de 1.23 m del Observatorio de Calar Alto, en tiempo oficial de la Red de Espacios de Divulgación Científica y Técnica de Andalucía (RECTA), a través de un acuerdo con la Escuela Documentalista de Astrofotografía (DSA). Algunos datos proceden de los telescopios de 3.5 m y de 2.2 m del mismo observatorio. Se tomaron imágenes de distintos tiempos de integración con los filtros b de Strömgren, H-beta, O-III, y de Strömgren, más el filtro H-alfa, hasta completar un total de 300 minutos. La información de estos filtros se distribuyó entre los tres canales de color (azul B, verde G, rojo R). Los filtros de Strömgren se utilizaron para calcular los flujos de emisión continua en las longitudes de onda de 450, 550 y 650 nm, mientras que a cada línea de emisión se le asoció un tono de color concreto. La imagen fue procesada por Vicent Peris, José Luis Lamadrid, Jack Harvey y Steve Mazlin mediante el programa PixInsight.

Fuente: SINC / Observatorio de Calar Alto
Derechos: Creative Commons