Número de resultados (ordenados cronológicamente): 47453
Al repasar la carrera musical de Iván Ferreiro (Nigrán, 1970) sorprende la cantidad de alusiones que hace a la ciencia. No hay más que abrir el libreto de su último disco para hallar el número áureo, el dibujo de un pez pulmonado, útiles neandertales, la conjetura de Goldbach o un retrato de Thomas Edison. Le fascina la historia de Asimov: “Era un hombre al que le interesaba todo”, y añade, con retranca, que en sus días libres viaja a la ionosfera para hospedarse en el hotel ‘Aurora’.
Un equipo de científicos escoceses ha conseguido que los fotones viajen a una velocidad inferior a la de la luz en un espacio abierto. El secreto es una máscara que cambia la forma de las partículas de luz y las frena ligeramente. En una carrera entre dos fotones, llega más tarde aquel al que se le aplica la técnica.
La construcción del Canal de Nicaragua, que acaba de ponerse en marcha para unir el Mar Caribe y el Océano Pacífico, puede convertirse en un desastre ambiental y social de dimensiones internacionales ante la ausencia de estudios independientes que valoren los riesgos de esta enorme obra de ingeniería, según el editorial de hoy de la revista Science. Los autores del artículo hacen un llamamiento a la comunidad científica internacional para que se involucre en la resolución del conflicto.
Cada año el Boletín de Científicos Atómicos de la Universidad de Chicago (EE UU) compuesto, entre otros, por científicos galardonados con el premio Nobel, adelantan, retrasan o mantienen los minutos del Reloj del Apocalipsis, indicador de la vulnerabilidad del mundo frente a las amenazas del cambio climático y de las armas nucleares. Este año, los expertos adelantan la hora y nos sitúan a tres minutos de la “medianoche”, es decir, del Apocalipsis.
Variantes comunes en nuestro código genético afectan al tamaño de las regiones del cerebro implicadas en el aprendizaje y la memoria, la enfermedad mental y las enfermedades degenerativas del cerebro. / Paul Thompson
Ngambe es un chimpancé de Nigeria-Camerún rescatado del tráfico ilegal de animales que ahora vive en el Limbe Wildlife Center en Camerún. / Paul Sesink Clee.
Al eliminar las reses muertas de la naturaleza, los carroñeros ayudan de forma indirecta a reducir los niveles de CO2 emitidos a la atmósfera. / Manuel Jesús de la Riva Pérez