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Reactor Tokamak. Este tipo de reactores de fusión nuclear es el que utiliza el proyecto ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor).
Investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) han desarrollado nuevas herramientas e integración de códigos para controlar el plasma en reactores Tokamak. Este tipo de reactores de fusión nuclear es el que utiliza el proyecto ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor).
El Servicio de Predicción Meteorológica de la Consellería de Medio Ambiente de Galicia, el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA) y las universidades de Santiago y A Coruña han desarrollado una aplicación para consultar en el móvil la predicción del tiempo en esa comunidad. El nombre del programa, MeteoSIX Mobile.
El desarrollo de las aplicaciones es uno de los valores seguros en innovación. Imagen: William Brawley
La web se queda atrás mientras las aplicaciones se abren paso. La democratización de los teléfonos inteligentes las ha convertido en las nuevas abanderadas de internet. Más allá de la pantalla de los móviles, las apps se cuelan en la ropa, los libros y el supermercado; ahora ya tienen hasta festival.
En España cada vez hay ejemplos más interesantes de empresas que desafían la crisis con ideas de negocio basadas en hallazgos científicos y tecnológicos. Son spin off universitarias como Advancell, centrada en el desarrollo medicamentos innovadores; BitBrain, dedicada al desarrollo de herramientas de interfaz cerebro-ordenador y Halotech DNA, que triunfa con un kit de fertilidad en semen de humanos y animales.
Impresión artística de la distribución de materia oscura que supuestamente debería encontrarse alrededor de la Vía Láctea. El halo azul de materia que rodea nuestra galaxia indica la distribución esperada de la materia oscura, aunque las nuevas medidas muestran que su cantidad es mucho más pequeña de la que se había predicho.
Espirales de lava en la corteza volcánica de Cerberus Palus, Marte.
Las prácticas agrícolas se expandieron por el viejo continente gracias a la migración de los antiguos europeos del sur a las regiones del norte. Así lo demuestra un estudio genético de restos humanos de hace 5.000 años en Suecia. Las sociedades cazadoras-recolectoras y agrícolas se mezclaron dando lugar al genoma europeo actual.