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Jose María Baldasano dirige desde Barcelona el Área de Ciencias de la Tierra del Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación. Desde aquí utilizan la poderosa capacidad de procesamiento del supercomputador Mare Nostrum para realizar modelos de escenarios climáticos para averiguar cómo afectarán las emisiones de dióxido de carbono y contaminantes al clima del futuro.
Un componente del equipo del proyecto Actiquium se dispone a hacer una inmersión. Imagen: actiquium.es
Las personas mayores son, cada vez más, una parte muy significativa de la sociedad, dado el progresivo envejecimiento de la población en Europa. Garantizar una mejor calidad de vida para estas personas supone un reto de futuro y las nuevas tecnologías pueden contribuir a ello de forma decisiva. En este marco, 11 empresas, instituciones y centros de investigación de España, Francia, Italia, Gran Bretaña y Suiza colaboran en el proyecto de I+D+i SeniorChannel, que trata de crear un canal de televisión interactivo especializado en los intereses, inquietudes y necesidades de las personas mayores.
No es posible determinar si el incidente fue accidental o intencional. Foto: Universidad de Witwatersrand (EE UU)
Estudiar el papel de los productos de origen marino en los ecosistemas de la Antártida y valorar cuál es su potencial farmacológico son los objetivos principales de la nueva campaña científica Actiquim-II, que dará comienzo en diciembre.
Usado como una evaluación previa a la autopsia, el procesado de imagen podrían ayudar a evitar intervenciones innecesarias. Imagen: Olivier Duquesne
Las técnicas de procesado de imágenes de los cadáveres podrían reducir el uso de autopsias tradicionales. Un estudio ha comprobado la eficacia de dos escáneres para determinar la causa de la muerte en adultos, con excepción de las muertes repentinas, aunque todavía hay limitaciones en el diagnóstico que requieren un mayor desarrollo de las tecnologías.
Un cráneo humano de hace 126.000 años muestra la prueba de agresión entre humanos más antigua descubierta hasta ahora. Se trata de una marca de 14 milímetros muy similar a la cicatriz que queda, después de curarse, tras una agresión con un objeto contundente. Los autores del estudio sospechan que el golpe que provocó el traumatismo habría sido intencionado y que para recuperarse este individuo habría recibido los cuidados y la ayuda de su grupo.