Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Las matemáticas completan un dibujo de Escher

M. C. Escher/Escherdroste.math.leidenuniv.nl
19 junio 2017 14:55 CEST

Print Gallery./ M.C.Escher

Hasta el 24 de septiembre de 2017 se puede visitar en el madrileño Palacio de Gaviria la retrospectiva del artista neerlandés Maurits Cornelis Escher (1898-1972), conocido por sus dibujos de figuras imposibles y universos imaginarios, además de por sus teselados infinitos basados en formas de la naturaleza.​

Entre las más de 200 obras de la exposición figura Galería de grabados (1956), una refinada versión del artificio de la ‘imagen dentro de otra imagen’, donde se muestra a un joven en una galería observando un cuadro que, a su vez, rerepresenta un puerto mediterráneo.

En el centro de este cuadro, Escher pintó un hueco circular en blanco, donde aprovechó para firmar, pero que también sirvió para dejar un halo de misterio sobre cómo habría que completarlo. El artista nunca mostró el núcleo de la espiral en torno a la que parecen girar los personajes y objetos representados.

El problema del ‘hueco’ no fue resuelto hasta 2003, cuando el matemático Hendrick Lenstra –también neerlandés–, junto a su colega Bart de Smit, publicaron la solución desde la Universidad de Leiden, con la ayuda de curvas elípticas, ecuaciones y un ordenador. En la imagen, abajo, una sucesión de tres fotografías hacen zoom sobre la pieza que faltaba en el cuadro, y que exhibe el llamado efecto Droste, figuras con versiones más pequeñas de sí mismas en su interior.

Muchas otras obras de Escher también guardan relación con las matemáticas, como Mano con esfera reflectante, Vínculo de unión y Relatividad. La atracción entre el artista y algunos científicos fue recíproca, e incluso permitió al genio holandés plasmar las 'fantasías de los segundos' en imágenes.

En 1922 Escher estuvo en Italia y España, visitando Madrid, Toledo y Granada. El palacio de la Alhambra le impresionó profundamente. Lo que aprendió en aquel viaje influyó en sus trabajos, especialmente en los relacionados con la partición regular del plano y el uso de patrones que rellenan el espacio sin dejar huecos.

Artículos relacionados