Pakasuchus kapilimai, que no era más grande que un gato y que vivió durante el Cretácico medio en Tanzania, tenía características inusuales para un cocodrilo, un ejemplo de ello son sus dientes.
Los cocodrilos del Cretácico (Pakasuchus kapilimai) tenían una dentadura similar a la de los mamíferos y una columna inusualmente flexible, y cazaban libélulas en una antigua planicie aluvial de Tanzania.