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Un gran ojo vigila el cielo desde Canarias

El 24 de julio de 2009 fue inaugurado oficialmente el Gran Telescopio Canarias. / Wearbeard

El 24 de julio de 2009 fue inaugurado oficialmente el Gran Telescopio Canarias (GTC), aunque la ceremonia de la primera luz ya había tenido lugar durante la madrugada del 14 de julio del 2007.

Su construcción se puso en marcha en el año 2000, en uno de los mejores enclaves del hemisferio norte para contemplar el firmamento, el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma). Este lugar reúne las condiciones óptimas para la observación debido a la calidad del cielo y a una ley que lo protege contra la contaminación lumínica.

El objetivo de este ambicioso proyecto español, liderado por Instituto de Astrofísica de Canarias, era construir uno de los telescopios más grandes y avanzados del mundo. Sus instalaciones, que se encuentran a 2.396 metros sobre el nivel del mar, junto con Observatorio del Teide (Tenerife), forman el Observatorio Norte Europeo (ONE).

En la actualidad el GTC es el telescopio óptico-infrarrojo más grande y uno de los más avanzados del mundo. Su espejo primario está formado por 36 segmentos hexagonales que actúan conjuntamente como un solo espejo. La superficie colectora del espejo primario es equivalente a la de un telescopio con un espejo monolítico de un diámetro de 10,4 m. Gracias a su gran área colectora y a su avanzada ingeniería, se encuentra entre los mejores telescopios dedicados a la investigación astronómica.

La finalidad del GTC es facilitar observaciones científicas a nivel mundial. Debido a su tamaño y ubicación permite el estudio de cuestiones clave en astrofísica, tales como la naturaleza de los agujeros negros, la formación de estrellas y galaxias cuando el universo era joven, la física de planetas lejanos, la naturaleza de la materia oscura y la energía oscura en el universo.