Esta emblemática nebulosa fue descubierta por primera vez en 1779 por el francés Charles Messier y, ahora, un equipo de astrónomos ha hallado en su interior una misteriosa nube de hierro con forma de barra.
Una estructura inesperada rodea a una enana blanca y desconcierta a la comunidad científica. El descubrimiento, realizado gracias al Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral, desafía los modelos actuales sobre la interacción de las estrellas muertas con su entorno.
La imagen, observada por el telescopio espacial James Webb, muestra cómo las estrellas jóvenes y masivas moldean su entorno en la Nebulosa de la Langosta, a unos 5 500 años luz de la Tierra.
Investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias, en colaboración con grupos internacionales, han descubierto galaxias ocultas en las regiones más tenues de la telaraña cósmica, gracias a observaciones realizadas con el telescopio James Webb. El hallazgo proporciona pistas clave sobre la formación galáctica y la distribución de materia en el universo.
Este mosaico representa apenas el 1 % del vasto sondeo que el telescopio de la Agencia Espacial Europea realizará en seis años. Durante este tiempo, registrará las formas, distancias y movimientos de miles de millones de galaxias situadas hasta 10 mil millones de años luz, con el objetivo de crear la primera cartografía tridimensional del cosmos.
Estos objetos tienen masas similares a las de los cuerpos celestes, pero no están ligados a la gravedad de ninguna estrella. Los hallazgos proceden del sondeo más profundo realizado por Webb de la joven nebulosa NGC1333, publicados por la Agencia Espacial Europea.
El astrofísico suizo mide el balanceo de las estrellas para detectar el paso de planetas que se encuentran muy lejos del sistema solar. Este catedrático en Cambridge y en Zúrich encendió la mecha de la 'revolución de los exoplanetas', como él la llama, y sigue buscando algún mundo parecido a la Tierra, lo que podría explicar nuestros propios orígenes. En esta entrevista, habla con pasión de su oficio.
El cuerpo celeste, identificado en febrero, sigue una órbita sincronizada con la de Júpiter, por eso se reduce la probabilidad de una colisión con nuestro planeta en las próximas décadas. Este asteroide es muy sólido, metálico, gira diez veces cada hora y mide unos 40 metros, según investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y otros centros europeos.
Un equipo internacional de astrónomos, en el que participan investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias, presenta la intrincada y etérea belleza de la icónica nebulosa Messier 57 captada por el telescopio espacial James Webb con un detalle sin precedentes. A unos 2.600 años luz de la Tierra, esta obra maestra cósmica nació de una estrella moribunda que expulsó sus capas exteriores al espacio.