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Un paso en las entrañas de los Alpes

16 de junio de 1965, abre el túnel del Mont Blanc. / Wearbeard

El 16 de junio de 1965 dos pequeñas localidades de Francia e Italia cambiaron las formas de comunicación y del transporte en Europa bajo el corazón de la montaña más alta del continente. Ese día se abrió para todos los vehículos el túnel del Mont Blanc, un paso subterráneo de 11,6 kilómetros de longitud, que se comenzó a construir en 1959.

A una velocidad máxima de 70 km/h se puede atravesar este estrecho túnel de 8,6 metros de ancho que une por la parte francesa la localidad de Chamonix, de la Alta Saboya y por el lado italiano a Courmayeur, en el Valle de Aosta.

La construcción de este paso empleó a más de 350 trabajadores y a cinco ingenieros que lideraron el proyecto. Los operarios italianos fueron los que más problemas tuvieron durante su construcción ya que esta parte de la montaña estaba compuesta en su mayor parte por material pizarroso, lo que provocó varias filtraciones de agua e incluso desprendimientos.

A pesar de estos duros comienzos para el país transalpino, el comercio en Italia fue luego uno de los grandes beneficiarios de esta construcción, ya que a través de ella transporta hasta un tercio de sus mercancías hacia el norte de Europa.

Este túnel posee el récord de ser el paso subterráneo más profundo del mundo al estar situado a 2.480 metros bajo la roca de los Alpes.

Hay que señalar un punto negro en la historia del túnel del Mont Blanc. El 24 de marzo de 1999, un camión de alto tonelaje se incendió en su interior cuando transportaba harina y margarina, provocando 39 muertos. Los bomberos tardaron dos días en apagar el fuego.

Este incendio dejó un héroe. Pierlucio Tinazzi, un operario de seguridad, que logró sacar en moto a entre 10 y 12 personas antes de morir intentando rescatar a más víctimas de terrible este accidente.

El túnel se cerró durante casi tres años para hacer obras de reparación y remodelación que costaron 380 millones de euros, invertidos mayoritariamente en mejorar las condiciones de seguridad.

Esta construcción, que permite hacer el trayecto París-Roma en 20 horas, se sigue viendo como una gran inversión debido a su uso. Lo atraviesan diariamente unos 3.330 vehículos de media a los que hay que añadir 1.560 camiones y 44 autobuses