Un estudio revela que la ola de bulos en la dana del pasado 29 de octubre condicionó la percepción pública de la crisis. Según los resultados, tres de cada cuatro fueron contenidos falsos creados intencionadamente para engañar, con una fuerte carga emocional y con el objetivo de generar rechazo a las instituciones.
En el contexto de las catástrofes naturales, como en el caso de los incendios forestales vividos en España, la desinformación en redes vuelve a ser un tema debatido por su tendencia a la politización y la facilidad de propagación de ideas polarizadas o conspirativas.