Algunos cultivos importantes, como el trigo y la cebada, se ven atacados por toxinas liberadas por hongos de diferentes géneros y la única solución es emplear pesticidas para combatirlos. Ahora, una investigación ha permitido secuenciar el genoma de los 20 hongos más destacados y ver qué genes los hacen más virulentos. Con esta información, los científicos esperan seleccionar en un futuro los menos problemáticos para que desplacen a los más perjudiciales, de manera que pudiera reducirse el uso de fitosanitarios.
La frecuencia y tipo de siega de heno influyen en la diversidad y calidad de los herbazales y cultivos forrajeros mediterráneos, según un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid. El trabajo abre la vía a futuras acciones de manejo de estos usos del suelo, tanto para el aumento del rendimiento agrario como para la promoción de la biodiversidad.
La proteína TIE1 promueve la ramificación de la planta Arabidopsis thaliana, lo que da lugar a organismos más frondosos y conduce a la formación de ramas laterales a partir de yemas axilares. En su ausencia, la planta crecerá preferentemente en vertical. Conocer los procesos que modulan la ramificación en especies de cultivo puede ser útil para optimizar la producción agrícola, según los investigadores del Centro Nacional de Biotecnología que han realizado el estudio sobre TIE1.
La Política Agraria Común entra en conflicto con la estrategia de la Unión Europea para conservar la biodiversidad. Así lo demuestran científicos del Museo Nacional de Ciencias Naturales que han realizado un seguimiento de las aves agrícolas amenazadas y confirman que estas sufren también declives a pesar de estar en zonas protegidas de la Red Natura 2000. Los autores proponen implementar a largo plazo prácticas agrícolas sostenibles más allá de las subvencionadas por las políticas agrarias europeas.
Las espinacas forman parte de una dieta sana y los productores muestran interés por mejorar su cultivo dentro de los nuevos parámetros que impone la Unión Europea, cuyo objetivo es sustituir paulatinamente los abonos químicos por biofertilizantes. Conscientes de estas demandas, investigadores de la Universidad de Salamanca han identificado que la bacteria Rhizobium laguerreae mejora la producción, la calidad nutricional y el aspecto de las espinacas.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid lideran un estudio que pone de manifiesto el impacto que tendrá sobre los cultivos el cambio climático y subraya el papel del comercio como mecanismo de adaptación capaz de atenuar sus consecuencias.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han estudiado cómo afecta a la viabilidad económica del aprovechamiento de los recursos forestales la escasez de innovación en la maquinaria que se emplea. Los expertos han evaluado los esquemas de producción renovables predominantes y han observado que los problemas aparecen al analizar la sostenibilidad económica de este tipo de actividad.
¿Cuánta fortaleza física poseían las primeras agricultoras? La respuesta la ha obtenido un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge al comparar sus huesos con los de atletas de élite modernas. Su investigación apunta a que durante los primeros 6.000 años de agricultura en Europa Central, las mujeres prehistóricas hicieron trabajos manuales intensivos superiores a los que realizan las remeras deportivas actuales.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid participan en un estudio internacional que analiza las posibilidades de adaptación de los cultivos de secano a diferentes zonas del Mediterráneo para paliar los posibles efectos del cambio climático.