Con las imágenes de los satélites y la ayuda de la inteligencia artificial, investigadores de las universidades de Granada y Almería han creado un software libre y gratuito que localiza y cuenta ballenas en los océanos de una manera más precisa y barata que con otras metodologías. El avance ayudará a evaluar y proteger mejor las poblaciones de estos cetáceos.
La técnica para identificar y contar ballenas se basa en las imágenes de los satélites y la inteligencia artificial. / UGR
El rorcual común, la segunda ballena más grande del mundo detrás de la ballena azul, ha aumentado su población en las costas catalanas, donde los ejemplares han encontrado un núcleo importante para alimentarse. El incremento de zooplacton debido al cambio climático ha permitido el aumento de ballenas, consideradas los grandes sumideros de CO2 de los mares.
Las vasijas de cerámica halladas en un yacimiento de Lekeitio en el País Vasco se emplearon efectivamente para almacenar aceite de ballena, que posiblemente podría pertenecer a ballenas del género Balaenoptera, entre otras. Así lo demuestra el análisis de residuos orgánicos preservados en las muestras arqueológicas. El trabajo muestra así las costumbres y tradiciones de los pescadores de ballena de la costa vizcaína durante los siglos XVI y XVII.
Los primeros cetáceos pasaban tiempo tanto en el agua como en la tierra y su sistema auditivo era más parecido al de sus parientes terrestres –como cerdos, hipopótamos y camellos– que al de las ballenas actuales. Así lo asegura una nueva investigación, que ha analizado restos fósiles de 45 millones de años de antigüedad. Según los científicos, la especialización de la audición infrasónica o ultrasónica, tal como se observa en las especies modernas, evolucionó cuando se volvieron totalmente acuáticas.
La campaña SCANS-III en la que participan varias instituciones, incluida el Instituto Español de Oceanografía (IEO), ha identificado la presencia de más de 1,5 millones de cetáceos en el océano Atlántico europeo entre ballenas, delfines y marsopas durante un estudio realizado en julio de 2016. En España, el IEO ha realizado más de 800 avistamientos de ocho especies de cetáceos distintas.