Un sistema desarrollado a partir de componentes químicos no vivos es capaz de alimentarse, crecer, replicar su material genético y dividirse, según aseguran investigadores de la Universidad de Minnesota. El trabajo, enmarcado en el proyecto SpudCell, aún no se ha publicado en una revista científica revisada por pares.
En la frontera entre la química, la biología y la ingeniería, este investigador holandés intenta responder a una de las preguntas más antiguas de la ciencia: qué es lo mínimo necesario para considerar algo vivo, y si es posible construirlo desde cero.
Células de Mycoplasma mycoides JCVI-syn1.0, con genoma sintético.