Vivir en grandes ciudades, experimentar abuso físico o sexual, consumir cannabis o abusar del alcohol durante la infancia o la adolescencia son algunos elementos que pueden determinar el riesgo de comportamiento violento en la edad adulta. Así concluye una nueva investigación, publicada en Molecular Psychiatry, que subraya como en los individuos con tres o más de estos factores se multiplica hasta diez veces la posibilidad de presentar actitudes agresivas.
¿Existen diferencias entre hombres y mujeres en cuanto al consumo de riesgo de alcohol, de cánnabis y de hipnosedantes? Es uno de los objetivos del estudio que acaba de publicar la Agència de Salut Pública de Barcelona, en colaboración con el Instituto de Salud Carlos III, en la revista Gaceta Sanitaria. Tras analizar los datos de los participantes de entre 25 y 64 años de la última Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España, los resultados muestran distintas pautas de comportamiento entre sexos.
Modelo en 3D del receptor que coloca con la marihuana
Las crías de ratón cuyas madres recibieron varias dosis de la principal sustancia psicoactiva del cannabis (el THC) durante la gestación experimentaron alteraciones en su comportamiento motor y mayor sensibilidad a desarrollar convulsiones al llegar a la edad adulta, según un estudio realizado en la Universidad Complutense de Madrid. El trabajo refleja que una exposición transitoria a este cannabinoide durante el embarazo puede tener efectos a largo plazo.
Investigadores canadienses arrojan luz sobre la historia evolutiva y la organización genética de las plantas de la marihuana y el cáñamo, lo que supondría un paso con importantes implicaciones agrícolas, médicas y legales. Entre los resultados, los científicos destacan que las plantas de cannabis, que comprenden tres especies, están con frecuencia etiquetadas de manera incorrecta.
Un estudio de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona abre la puerta a nuevas dianas para optimizar el uso terapéutico de Cannabis sativa. El trabajo describe que es posible obtener respuestas analgésicas de los cannabinoides y, al mismo tiempo, evitar los efectos no deseados sobre la memoria.
Dos tipos de cannabinoides –compuestos de la planta Cannabis sativa– han resultado efectivos en la muerte de las células tumorales de melanomas, sin afectar a las células sanas. El estudio, que codirige la Universidad Complutense de Madrid, se ha probado in vitro y en ratones.
Un trabajo internacional liderado por investigadores españoles describe la implicación del receptor de cannabinoides CB2 en los efectos tumorales de la proteína HER2. El estudio, publicado en el Journal of the National Cancer Institute, postula nuevas dianas terapéuticas para el tratamiento de un subtipo de cáncer de mama que se caracteriza por presentar elevados niveles de esta proteína.