Una herramienta basada en la proteína Cas12a2, activada por una secuencia genética programable, es capaz de triturar el genoma de células infectadas o cancerosas y desencadenar su muerte. El sistema permite eliminarlas con gran precisión sin afectar a las sanas.
Una de las tijeras genéticas CRISPR más conocidas utiliza la proteína Cas9 para seccionar el genoma del virus invasor en zonas concretas. Ahora, investigadores estadounidenses y alemanes han identificado otra, llamada Cas12a2, que corta de forma indiscriminada las moléculas de ADN y ARN de la propia célula infectada hasta acabar con ella. El hallazgo podría aplicarse en el diagnóstico de enfermedades víricas.