Paleontólogos estadounidenses presentan en el último número de Science los fósiles de un nuevo dinosaurio, Tawa hallae, de unos 220 millones de años de antigüedad y que podría dar más información sobre los primeros años de la evolución de los dinosaurios. El esqueleto de Tawa, de los más completos y mejor conservados del periodo Triásico (hace entre 251 y 199 millones de años), apoya la hipótesis de que los dinosaurios se originaron en América del Sur.
Investigadores europeos han identificado 39 proteínas que interactúan con las toxinas de las células humanas infectadas, lo que supone un paso importante para descubrir el origen de las infecciones bacterianas. Este hallazgo, producido en el marco del proyecto “Proteoma de interacción”, podría desembocar en nuevos objetivos para el tratamiento de las enfermedades humanas en el futuro.