La galaxia NGC1277 (en el centro de la foto) integrada en el cúmulo galáctico de Perseo. Imagen: David W. Hogg, Michael Blanton, SDSS Collaboration.
Un equipo internacional, con participación del CSIC y la Universidad del País Vasco, ha descubierto una galaxia de la época de la reionización, una inexplorada etapa del universo temprano. El hallazgo ha sido posible gracias a los mejores telescopios espaciales y al efecto de lente gravitacional de un cúmulo de galaxias.
Hasta ahora, su existencia era pura teoría, pero un equipo internacional de investigadores ha conseguido identificar directamente el primer filamento de materia oscura entre dos agrupaciones de galaxias. El hallazgo contribuye a trazar la evolución del universo a través de estas ‘carreteras galácticas’.
Galaxias interactuando en el Cúmulo de Hércules. Algunos pares de galaxias se funden para formar otra de tamaño mayor.
Un equipo de astrónomos ha encontrado la mejor relación hasta la fecha entre los estallidos más potentes de formación estelar del universo temprano y las galaxias actuales más masivas, que fueron testigos de una abrupta interrupción del nacimiento de estrellas y que hoy están pasivas con viejas estrellas. El nacimiento de agujeros negros supermasivos parece estar detrás del repentino final de aquellos estallidos de formación estelar.
Investigadores de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) han medido la luz procedente de cúmulos de galaxias lejanos y los resultados coinciden con los predichos por la teoría de la relatividad de Einstein para el llamado 'corrimiento al rojo gravitacional'. El estudio también apoya la existencia de materia oscura en el universo.
La misión Wide-field Infrared Survey Explorer (WISE) de la NASA acaba de poner a disposición de astrónomos de todo el mundo un catálogo con cientos de millones de galaxias, estrellas y asteroides. Los datos e imágenes de este telescopio espacial de infrarrojos ayudarán a definir mejor otras misiones de exploración del Universo.
Los agujeros negros se relacionan con los bulbos de las galaxias que los alojan, pero no lo hacen con los discos galácticos, los pseudobulbos o los halos de materia oscura. Así lo afirman dos estudios liderados desde la Universidad de Texas en Austin (EE UU) que esta semana aparecen en Nature.
Unos 15.000 objetos catalogados, los datos sobre la luz emitida por las galaxias desde su formación y la detección de nuevas componentes en la Vía Láctea son sólo algunos de los resultados obtenidos por el satélite Planck que esta semana se han presentado en París. Los científicos confían en que esta misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) pronto aporte más información sobre el origen del universo y su evolución.