La posición y movimiento de seis millones de estrellas de la Vía Láctea muestran que algo las perturbó hace más de 300 millones de años, seguramente la aproximación de la galaxia enana Sagitario. Investigadoras de la Universidad de Barcelona lideran este descubrimiento realizado con los datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea.
Solo un 5% de nuestro universo está constituido por materia ‘ordinaria’, la que supuestamente conocemos, pero incluso este pequeño porcentaje es difícil de rastrear. Hace décadas que los astrónomos buscan dónde se esconden en el cosmos más de la mitad de los bariones, partículas como los neutrones y protones, y con la ayuda del observatorio espacial XMM-Newton de rayos X los han encontrado: en el ardiente gas intergaláctico.
Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto aglomeraciones masivas de galaxias que se estaban formando y fusionando en el universo temprano, cuando este solo tenía 1.400 millones de años. Las observaciones se han realizado con los telescopios ALMA y APEX desde Chile.
El telescopio espacial Hubble ha detectado una enorme estrella azul, denominada Ícaro, a unos 14.000 millones de años luz de distancia, lo que la convierte en la más lejana observada hasta la fecha. El descubrimiento ha sido posible gracias a una lente gravitacional, una gigantesca 'lupa' creada por un cúmulo de galaxias en el que también se han probado teorías sobre la materia oscura con la ayuda de Ícaro.
Aunque todavía no se ha podido detectar, la materia oscura constituye alrededor del 27% del universo y sus efectos se dejan notar en el movimiento de las galaxias. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Yale (EE UU) han comprobado que en al menos una galaxia, denominada NGC1052-DF2, no aparece ni rastro de materia oscura, solo la masa de sus cúmulos de estrellas.
Un astrónomo aficionado capta una supernova en directo
Un equipo internacional de astrónomos ha presentado los mapas del movimiento orbital de las estrellas incluidas en trescientas galaxias, lo que proporciona una información fundamental para saber cómo se formaron y evolucionaron. El avance ha sido posible gracias al sondeo CALIFA, un proyecto liderado desde el Observatorio de Calar Alto en España.