La mayoría de los planetas en nuestra galaxia tienen un tamaño entre la Tierra y Neptuno, pero se sabía poco sobre cómo llegan a tener este tamaño. Ahora, en estudio internacional ha revelado las transformaciones radicales que sufren los planetas en formación durante este proceso.
Los astrónomos han podido confirmar una brillante actividad auroral en Neptuno, gracias a las imágenes captadas por el telescopio espacial James Webb. El hallazgo ayudará a comprender la naturaleza del campo magnético del último planeta del sistema solar.
Los exoplanetas como Neptuno se acumulan en una región particular cercana a sus estrellas, dejando otras casi como un ‘desierto’ o una ‘sabana’ donde escasean. Así lo revela un mapa con sus radios y periodos orbitales presentado por astrónomos europeos.
La comunidad astronómica ha podido observar, por primera vez con un telescopio terrestre, una gran mancha oscura en la atmósfera del gigante gaseoso, además de un punto brillante más pequeño en determinadas longitudes de onda. El hallazgo arroja luz sobre estos misteriosos fenómenos ocasionales.
Imagen de Neptuno, con sus anillos y algunas de sus lunas, captadas por el Webb. / NASA, ESA, CSA, STScI
El año de Neptuno dura 165 años terrestres, y sus estaciones se prolongan a lo largo de cuatro décadas. En este contexto, varios telescopios han registrado una caída de las temperaturas globales del planeta entre 2003 y 2018 durante su verano austral, aunque después en el polo sur aumentaron 11 °C hasta 2020.
Un equipo internacional de científicos ha descubierto un exoplaneta con características anómalas en el llamado 'desierto neptuniano', una zona muy próxima a la estrella anfitriona donde apenas aparecen planetas de tamaños entre la Tierra y Júpiter. Su nombre es TOI-849b y podría tratarse del núcleo de un antiguo gigante gaseoso despojado de su envoltura de gas.
Por primera vez un equipo de astrónomos ha descubierto un planeta tipo Neptuno orbitando en torno al remanente de una estrella similar al Sol. Además se ha observado que el exoplaneta está perdiendo su atmósfera por la proximidad a la estrella. En el futuro le podría pasar lo mismo a nuestro sistema solar.
Ilustración de las siete lunas interiores de Neptuno / Mark R. Showalter, SETI Institute
Exoplanetas ‘infantiles’ ofrecen pistas sobre la formación de planetas