La malaria representa una de las mayores cargas de enfermedad en África, lo que supone a su vez una causa importante de subdesarrollo económico. En el año 2006, este continente sufrió el 86% de los 247 millones de casos de malaria registrados en todo el mundo. Esta enfermedad afecta especialmente a los grupos de población más vulnerables, como son los niños menores de un año, en los que se concentra anualmente alrededor de 20 millones de casos de malaria. Este grupo poblacional sufre además las formas mas graves de la enfermedad. Cada 30 segundos un niño africano muere de malaria.
Si se redujera el nivel de partículas contaminantes en Barcelona al volumen aconsejado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), habría 3.500 muertes menos al año, y la esperanza de vida aumentaría en 14 meses. Así lo demuestra un estudio publicado en Gaceta Sanitaria que ha calculado también los beneficios económicos anuales.
Según los límites de contaminación que marca la legislación española, el 35% de la población se ve afectada por las emisiones de aire contaminado, es decir, uno de cada tres españoles. Si estos índices se miden a partir de los límites que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), la población afectada alcanza el 84%. Así se desprende del último informe sobre calidad del aire en 2008 de Ecologistas en Acción presentado hoy en Madrid.
Durante la inauguración de la I Reunión de expertos internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre salud y cambio climático, el ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, ha anunciado la creación para este año de un Observatorio Nacional de Cambio Climático y Salud. Soria ha estado acompañado en el acto por el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, y la directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, María Neira.
La Carta de Tallin trata de mejorar la salud de los ciudadanos de la Región Europea de la Organización Mundial para la Salud (OMS) y contribuir al bienestar social a través de su impacto en el desarrollo económico, la competitividad y la productividad. Al compromiso se han adherido todos los estados miembros de la OMS, así como el Banco Mundial, UNICEF y el Consejo de Europa.