Mediante la observación de las cobras que viven en el desierto, un grupo de investigadores ha conseguido entender cómo son capaces de ascender por terrenos arenosos tan inestables e inclinados sin hundirse. Esta técnica, conocida como sidewinding, se ha incorporado a robots que ya son capaces de emular el movimiento de los reptiles.
El mismo meteorito que acabó con los dinosaurios provocó también la extinción de las lagartijas y serpientes y una modificación total del ecosistema. Un estudio de las universidades de Yale y Harvard explica que el 83% de estos reptiles desaparecieron tras el impacto, entre ellos la lagartija Obamadon gracilis, recientemente identificada.