La especie, estudiada desde hace décadas, emite un resplandor turquesa en la parte ventral y en los laterales, coincidiendo con la distribución de sus glándulas cutáneas y de sus secreciones venenosas. Los compuestos fluorescentes también están presentes en la sangre, un rasgo poco habitual que hasta ahora solo se había descrito en determinadas especies de ranas.
El pelaje del ornitorrinco, protagonista de nuestro #Cienciaalobestia, se ilumina de verde o cian bajo la luz ultravioleta, según un nuevo estudio. Se trata de la primera observación de biofluorescencia en un mamífero que pone huevos, los llamados monotremas y de los que hay cinco especies. Los científicos sugieren que este extraordinario rasgo podría no ser tan raro como se pensaba hasta ahora.