Hay que ser francos con niños y niñas, tener en cuenta lo que dicen y nunca olvidar que el juego es lo primero. Esto es lo que ha aprendido Maria Antònia Canals (Barcelona, 1930) después de dedicarse a la educación infantil en matemáticas desde los años 50. Hoy, en la Universidad de Girona, esta maestra de maestros comparte los materiales que ha creado durante toda una vida.
Los niños de entre 10 y 12 años que van solos al colegio, ya sea andando o en bicicleta, tienen una mayor seguridad, autonomía y confianza en sí mismos. Así lo apunta un estudio llevado a cabo por la Universidad de Granada.
Los niños que van al colegio andando o en bici pueden encontrarse con una serie de obstáculos que preocupan a los padres. Un equipo de la Universidad de Granada, que ha estudiado por primera vez la asociación de los impedimentos de los padres y madres con el género y el modo de desplazamiento, destaca la peligrosidad de las intersecciones, el tráfico o la distancia como principales barreras para que los niños vayan solos al colegio.
Lupa y Moka no son perritas al uso, como tampoco lo son sus dueñas, Ana y Eva Arróniz, dos hermanas francoespañolas de 11 y 13 años que sufren diabetes tipo 1 desde la edad de cinco. La enfermedad no les ha impedido asistir al colegio, y lo hacen acompañadas de sus mascotas, entrenadas para alertarlas de cualquier alteración en sus niveles de glucosa. El olfato de las perras lo detecta antes que cualquier sensor.
“La mayoría de la gente no llega a darse cuenta de lo brillante que es. No encuentran a profesores que realmente creen en ellos y se convencen de que son estúpidos”. Este fue el monólogo del matemático y escritor canadiense John Mighton (Hamilton, 1957) en la película El Indomable Will Hunting en la que interpretó al asistente del profesor Lambeau. Siguiendo esta filosofía, Mighton fundó en 2001 la organización JUMP Math, con un programa que devuelve la confianza al alumno, reduce la ansiedad y refuerza su potencial en una de las asignaturas con las que él mismo tuvo problemas, las matemáticas.
Una investigación que ha analizado el sedentarismo, el ejercicio físico y el rendimiento académico en más de 4.000 adolescentes españoles revela que, al contrario de lo que se tiende a pensar, a los estudiantes con mejores notas les gusta la asignatura de educación física. El trabajo, en el que participa la Universidad Complutense de Madrid, muestra cómo a los chicos les agrada en mayor proporción que a las chicas.
Para conseguir que los niños y niñas tengan buenas notas lo más efectivo es que sus progenitores lean con ellos, les pregunten por las clases y confíen en sus capacidades. Es una de las conclusiones de una investigación en la que se han revisado 37 estudios al respecto. Compartir con ellos las tareas solo resulta efectivo cuando presentan dificultades educativas.
Un estudio elaborado por la Agencia de Salud Pública de Barcelona ha detectado que el 89% de los centros escolares de la ciudad catalana sirven ya menús especiales para alumnos con alergias o intolerancias alimentarias. Sin embargo, solo el 40% cuenta con un protocolo de actuación en caso de episodios de urgencia.
Los estudiantes españoles tienen niveles de comprensión lectora por debajo de la media de la OCDE, tal y como revelan los informes PISA. Investigadores de la UNED han desarrollado un novedoso programa con el que mejoran esta comprensión de niños y niñas de primaria, centrado en los procesos ejecutivos de la memoria operativa. Para comprobar su eficacia, han probado la técnica con escolares de un colegio de Alcobendas (Madrid).