La sonda Rosetta ha revelado la presencia de agua helada en la superficie del cometa 67P (señalada en la imagen por las flechas amarilla y blanca), en una zona llamada Imhotep. / Rosetta NAVCAM / ESA
Después del espectáculo que nos ofreció Lovejoy justo hace un año, ahora nos visita el cometa Catalina C/2013 US10. Se trata de un cometa nuevo que residía en la Nube de Oort y, debido a un empujón gravitatorio producido por el paso de alguna estrella cercana, se precipitó al sistema solar interior. El momento idóneo para su observación será a mediados de enero, coincidiendo con la luna nueva y su punto de mayor aproximación a la Tierra.
Hace unos días, la NASA localizó un objeto potencialmente peligroso que tendrá su máximo acercamiento a la Tierra el sábado 31 de octubre a las 18:05, hora peninsular española. El objeto, bautizado como “Gran Calabaza” por la fiesta de Halloween, podría ser un cometa extinto. Para observar su recorrido hará falta un telescopio.
Una muestra de la morfología irregular que presenta la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Imagen captada por el sistema OSIRIS de la sonda Rosetta. / ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA
Aproximándose al perihelio. / ESA
Momentos clave del primer año de Rosetta en el seguimiento del cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko. / ESA
Paisaje del cometa 67P en alta resolución. / ESA/OSIRIS Team
La porosidad del núcleo del cometa Churyumov-67P/Gerasimenko, la presencia de compuestos orgánicos en su superficie, sus variaciones de temperatura y la existencia de una magnetosfera son algunos de los nuevos datos que han salido a la luz esta semana. La información la transmite la sonda Rosetta, que desde el año pasado no ha dejado de orbitar alrededor del cometa. Del que no se ha vuelto a tener noticias es del aterrizador Philae, que se perdió cuando se posó en noviembre sobre el cometa.
La roca en la que se posará el módulo Philae en comparación con la ciudad de Madrid. / ESA