Aunque a escala global la tuberculosis descendió un 2 % en 2024, la Región Europea muestra un repunte en los últimos años tras el impacto de la pandemia de covid. En España, ese mismo año se notificaron 4 270 casos, lo que equivale a una tasa de 8,8 por cada 100 000 habitantes.
Una investigación revela que, en la mayoría de pacientes de covid que llegan a la UCI, el daño respiratorio no es únicamente consecuencia de la respuesta inflamatoria, sino que el virus sigue replicándose en los pulmones. El hallazgo podría extrapolarse a otras infecciones víricas respiratorias graves, como la gripe estacional o pandémica.
Un análisis de más de 540 000 personas muestra que quienes padecen esta enfermedad tienen un 70 % más de riesgo de ser hospitalizados o morir a causa de una infección, y que en los casos más graves este riesgo puede triplicarse. Los resultados se publican en la revista The Lancet.
La incidencia de gripe en España sigue aumentando hasta los 446,6 casos por cada 100 000 habitantes, especialmente en mayores de 80 años y bebés. Los casos de covid-19 se han reducido a la mitad.
Los resultados de un estudio, liderado por ISGlobal, muestran que el O3 procedente de fuera de las propias fronteras nacionales contribuyó al 88,3 % de las muertes atribuibles a este contaminante en 35 países europeos. Los autores señalan que los efectos perniciosos de este contaminante se están agravando por el calentamiento global.
La Organización Mundial de la Salud solicitó esta semana información detallada a las autoridades de Pekín sobre el reciente incremento en casos de enfermedades respiratorias en niños, y ha emitido recomendaciones preventivas para el país asiático.
Un estudio liderado por Instituto de Salud Global de Barcelona indica que aunque los ingresos son mayores durante los meses de invierno, la máxima incidencia de mortalidad hospitalaria por enfermedades como bronquitis aguda, bronquiolitis, neumonía e insuficiencia respiratoria, entre otras, se produjo entre junio y septiembre y estuvo fuertemente relacionada con las altas temperaturas.
Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona ha determinado que el aumento del dióxido de nitrógeno, carbono negro y ozono en el ambiente estaba vinculado a un mayor riesgo de hospitalización por esta enfermedad, ingreso en UCI y muerte.
Científicos de España, EE UU y otros 12 países hacen un llamamiento en la revista Science para que comience una nueva era en la prevención de la transmisión aérea de infecciones respiratorias, como la covid-19, al igual que en los siglos XIX y XX se reguló eliminar los patógenos del agua y los alimentos. Los autores abogan por establecer medidas para la ventilación en interiores, como el flujo de aire, tasas de filtración y monitoreo.
El crecimiento de los bebés en los tres primeros años de vida afecta al desarrollo de la función pulmonar y al riesgo de padecer asma al alcanzar los 10 años de edad. Así, los bebés que aumentaban de peso más rápido y que poseían un mayor índice de masa corporal tenían una menor función pulmonar años después.