Según el sistema MoMo, las muertes achacables a las altas temperaturas han alcanzado este verano una de las cifras más altas desde que hay registros, solo batida por los datos de 2003. En agosto, se habrían producido 2 147 de estos fallecimientos.
Un análisis epidemiológico liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona estima que murieron un 63 % más de mujeres que hombres por causas atribuibles a las altas temperaturas, con mayor incidencia en los países del Mediterráneo. La serie intensa de olas de calor arrojó valores que estuvieron por encima de la media durante todas las semanas del periodo estival, según el artículo publicado en Nature Medicine.