La Red Aerobiológica de Cataluña ha ofrecido la previsión de los niveles de pólenes alérgenos para esta primavera. Tras un inicio de año frío, los pólenes invernales han irrumpido con intensidad en Cataluña a partir de mediados de febrero de 2026, superando los niveles habituales de las últimas décadas.
El cambio climático alarga la temporada de polinización cada vez más, lo que conlleva que las personas alérgicas sufran sus efectos durante periodos más prolongados. Un estudio asegura que comprender los flujos de aire en zonas urbanas mejoraría la planificación de las zonas verdes en ciudades.
Una revisión de estudios de más de veinte años relaciona los efectos del calentamiento global con unas concentraciones de polen cada vez mayores. Como consecuencia, las personas sufren rinitis alérgicas más severas.
El nuevo trabajo corrobora los resultados de un controvertido estudio de 2021, en el que se indicaba que los humanos ya habitaban el sur de Norteamérica durante el Último Máximo Glacial, milenios antes de lo que se creía.
Estos componentes son una familia de moléculas que se encuentran en los alimentos, pueden tener efectos cancerígenos y se han descrito como agentes inmunosupresores. Las más de 80 muestras analizadas proceden de lugares como España, Estados Unidos e Italia por lo que los expertos advierten de la necesidad de mejorar los controles de seguridad alimentaria.
La Red Aerobiológica de Cataluña muestra que las polinizaciones invernales han sido importantes a principios de 2022, lo que ha avanzado el período de riesgo de alergia. Sin embargo, las ocurridas en primavera empezarán de forma habitual y con fuerza, aunque podrían durar menos de lo normal.
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas participan en un estudio internacional que aplica una técnica basada en estos restos para comprender el impacto de las pandemias.
El bienestar de millones de personas depende de los servicios ecosistémicos de colibríes, abejas, mariposas, y otros animales. Pero la destrucción de hábitats y el uso de pesticidas están mermando drásticamente sus poblaciones, lo que supone un grave problema no solo a nivel ambiental, sino también económico y social. Ahora, un equipo internacional ha creado el primer índice de riesgo global relacionado con su declive.
El polen del olivo es la segunda causa más frecuente de alergia respiratoria en España, llegando a ocupar el primer puesto en las zonas donde su cultivo es extensivo, como Andalucía. Un equipo de investigación español ha detectado el conjunto de proteínas de este polen, incluyendo sus alérgenos, aportando así información relevante para el diagnóstico de la alergia.
Investigadores de la Universidad de Málaga han desarrollado un protocolo que mide la cantidad de polen de olivo en la atmósfera y, en especial, aquellas sustancias que generan una reacción en las personas alérgicas. Este avance permitirá una mayor eficiencia en la cuantificación de alérgenos en días con baja presencia polínica.