Nueve años y medio después de su lanzamiento, el pasado 14 de julio la nave New Horizons alcanzó su principal objetivo y se acercó a una distancia de unos 12.000 kilómetros a la superficie de Plutón. La gesta científica está cargada de un significado simbólico enorme, al suponer una exploración sin precedentes de las fronteras del sistema solar.
Plutón tiene montañas heladas con picos de 3.500 metros de altura y parece estar geológicamente activo. Estos son algunos de los sorprendentes datos revelados por la sonda New Horizons durante su sobrevuelo de esta semana frente al planeta enano. La nave también ha tomado nuevas fotografías de la luna Caronte, surcada de cañones y estrechos valles.
Este martes 14 de julio la sonda espacial New Horizons de la NASA ha realizado su máximo acercamiento a Plutón, situándose a una distancia de 12.500 km del planeta enano, un acontecimiento calificado como "histórico" por los responsables de la misión. La nave ha pasado a una velocidad de 49.600 km/h tomando datos con sus siete instrumentos científicos. La llegada, al que hasta hace pocos años se consideraba el planeta más lejano, completa el reconocimiento inicial del sistema solar.
Imagen de Plutón captada por New Horizons este 11 de julio. / NASA
Venus varía de tamaño según el método de medición. / Fabio Reale et al./Nature Communications
Bajo la espesa capa de nube de Venus se esconde un mundo cubierto de antiguas lenguas de lava y viejos volcanes, aunque algunos podrían estar todavía activos. Así lo sugieren las imágenes infrarrojas de la sonda Venus Express de la Agencia Espacial Europea, que han detectado como zonas de este planeta se calientan de repente y después se enfrían en cuestión de días. Se trata de la última evidencia de vulcanismo en este 'gemelo' de la Tierra.
Las imágenes del telescopio espacial Hubble han facilitado nueva información sobre las órbitas, formas y tamaños de los pequeños satélites de Plutón. Así se ha podido conocer la relación entre las órbitas de Estigia, Nix e Hidra, además de confirmar la oscuridad de Cerbero. Los técnicos de la NASA usarán estos descubrimientos para planificar mejor el vuelo de New Horizons, la primera nave espacial que se aproximará en julio a estos remotos objetos del sistema solar.
Un calamar robótico para explorar océanos lunares. / NASA
Bajo la corteza helada de Encélado, uno de los satélites de Saturno, se oculta un océano con fuentes termales que calientan sus aguas, según sugieren los datos recogidos por la sonda Cassini. La información ha llegado desde el anillo E del planeta gigante, donde se acumulan partículas con silicio creadas a altas temperaturas en las profundidades marinas y emitidas al espacio desde los supergéiseres de la gélida luna.
La cámara de la sonda Dawn de la NASA ha captado en febrero la presencia de dos enigmáticos puntos brillantes, uno más grande que el otro, en un mismo cráter del planeta enano Ceres. Podrían ser zonas ricas en sal o agua helada, o guardar alguna relación con un gélido vulcanismo. La llegada de la nave el próximo viernes ayudará a esclarecer este y otros secretos de Ceres.