Los datos disponibles de las vacunas covid-19 establecen un período mínimo de tiempo entre dosis. No obstante, algunos países han decidido retrasar algunos días el segundo pinchazo para disponer de más dosis y proteger a más población.
Si todo va bien, este verano nos podríamos quitar la mascarilla en exteriores bajo determinadas circunstancias. Pero, para ello, es importante alcanzar cifras de vacunación del 70% de la población e incidencias bajas del virus, inferiores a los 50 casos por 100.000 habitantes.
El Parlamento Europeo ha votado a favor de liberar de manera temporal la propiedad intelectual de las vacunas contra el coronavirus. No obstante, Bruselas rechaza una liberalización completa, ya que perjudicaría a las farmacéuticas, pero si pide a estas firmas que las ofrezcan a precios asequibles a las naciones con menos recursos.
Seis de cada diez españoles volverá a hacer todo lo que hacía antes de la pandemia una vez se alcance la inmunidad de grupo gracias a las vacunas contra la covid. Asimismo, un 55% considera que deberían haberse tomado medidas más estrictas, frente al 29% que las considera adecuadas, según un estudio publicado por el CIS.
Si algo bueno se puede decir de esta pandemia es que permite admirar el avance del conocimiento en tiempo real. Cuando la vacunación empezó solo se sabía que las vacunas previenen la enfermedad grave; seis meses —y numerosos estudios— después, se puede afirmar que también reducen significativamente la infección y la transmisión.
Con este nuevo sistema, en vigor desde este lunes, los turistas que estén vacunados, hayan pasado la enfermedad o presenten una prueba diagnóstica con resultado negativo lo tendrán más fácil para acceder a los países de la Unión Europea, sin necesidad de establecer restricciones adicionales.
Un estudio llevado a cabo en Israel con más de medio millón de personas vacunadas indica que la dosis inicial de Comirnaty logra una efectividad del 54 % contra la covid sintomática, un resultado compatible con los datos de los ensayos clínicos de fase III.
En España, varias compañías privadas contribuyen a la vacunación contra el SARS-CoV-2, con proyectos que van desde la fabricación de antígenos y compuestos para ensayos clínicos hasta el envasado y producción de los fármacos. Para ello han contado con más de 7,7 millones de euros en financiación pública.
El Gobierno de Biden enviará seis millones de dosis a países de Suramérica y Centroamérica a través de la iniciativa Covax respaldada por la OMS. También remitirá otras 18 millones a Asia, África y “socios” como Canadá, India y Corea del Sur. Es la primera vez que este país comparte vacunas con el resto del mundo.
La Comisión de Salud Pública ha acordado extender el uso de la vacuna monodosis de Johnson & Johnson, que hasta ahora se administraba solo a los mayores de 50 años y colectivos vulnerables.