Nos levantamos antes de que cante el gallo, pero no comemos hasta la tarde. Salimos del trabajo de noche y cenamos a las diez mientras vemos la televisión, cuyo prime time es de 22:00 a 1:00, lo que retrasa la hora de ir a la cama. Los peculiares horarios españoles, sin equivalente en ningún otro lugar, tienen consecuencias negativas para la salud; entonces, ¿por qué los seguimos?
La calefacción utilizada en los hogares españoles gasta casi la mitad de la energía consumida en las viviendas. Los gases de efecto invernadero generados para producirla se reducirían en más de un 30% con un sistema de energía solar térmica que han desarrollado investigadores de la UNED, del CSIC y de la Universidad Carlos III (Madrid).
Desde que los sistemas de detección de rayos se desarrollaran en la década de los 80, se viene investigando sobre la posibilidad de estimar la precipitación producida por una tormenta en función de los rayos generados en la misma. Si esto fuera posible, bastaría con conocer la distribución de rayos en una cuenca para estimar la cantidad de precipitación que esa recibe. Joseba Areitio, licenciado en Ciencias Físicas por la UPV/EHU, ha realizado su aportación a esta línea de investigación recopilando datos del País Vasco.
Entre 1955 y 1998, diferentes países de Europa occidental registraron un incremento de los días de calor extremo. Según un estudio de la Universidad Complutense (UCM), España es uno de los países que más sufren este periodo. Las razones de este aumento térmico: las construcciones en zonas urbanas, el cambio climático y las alteraciones en la circulación de la atmósfera.
El uso de productos químicos con gases contaminantes (clorofluorocarbonos) creó, a mediados del siglo XX, el conocido ‘agujero’ de la capa de ozono. Una investigación internacionaldemuestra por primera vez que este fenómeno juega un papel importante en el cambio climático, al menos en el hemisferio sur, y es responsable del incremento de las precipitaciones de los veranos tropicales.