Un nuevo estudio en fósiles sugiere que las vértebras cerca de la punta de la cola de los dinosaurios evolucionaron primero para ser más cortas antes de fusionarse en especies posteriores.
Investigadores del Cima Universidad de Navarra revelan el papel esencial del factor de transcripción IRF2 en el desarrollo de este tipo de cáncer hematológico. Sus niveles de expresión permiten estratificar mejor a los pacientes, diferenciando aquellos con mejor o peor pronóstico.