Entre 2015 y 2020 algunas variantes de este patógeno se propagaron un 15 % más rápido mediante el sexo que a través de otras formas de transmisión como los viajes al extranjero, intoxicaciones alimentarias o brotes en escuelas infantiles. Un estudio advierte de su potencial infeccioso y de su capacidad para resistir a los antibióticos.
El estudio internacional, coliderado por dos centros mixtos del CSIC y la Universidad de Harvard, explica cómo se estableció el "arriba y abajo" de las extremidades en los vertebrados hace más de 400 millones de años.