Un sistema desarrollado a partir de componentes químicos no vivos es capaz de alimentarse, crecer, replicar su material genético y dividirse, según aseguran investigadores de la Universidad de Minnesota. El trabajo, enmarcado en el proyecto SpudCell, aún no se ha publicado en una revista científica revisada por pares.
Un nuevo estudio en fósiles sugiere que las vértebras cerca de la punta de la cola de los dinosaurios evolucionaron primero para ser más cortas antes de fusionarse en especies posteriores.