El descubrimiento del objeto 2002 XV93 sugiere que incluso los cuerpos pequeños del cinturón de Kuiper pueden retener capas gaseosas, alimentadas por criovulcanismo o impactos de cometas.
Gracias a la instalación STARDUST, un equipo de investigadores ha podido reproducir las condiciones atmosféricas de este tipo de estrellas en un laboratorio y comprender la función que desempeña el hidrógeno en la formación del polvo estelar en estos cuerpos celestes.