Un estudio español ha analizado alimentos y bebidas representativos del 85 % del mercado español. Su principal conclusión es que el uso de edulcorantes bajos y sin calorías ha aumentado en los últimos años en nuestro país como consecuencia, entre otros factores, de la reformulación de alimentos y bebidas para reducir su contenido en azúcares.
Entre 2015 y 2020 algunas variantes de este patógeno se propagaron un 15 % más rápido mediante el sexo que a través de otras formas de transmisión como los viajes al extranjero, intoxicaciones alimentarias o brotes en escuelas infantiles. Un estudio advierte de su potencial infeccioso y de su capacidad para resistir a los antibióticos.