Un estudio sitúa su nacimiento hace 3,6 millones de años. La hipótesis conecta cambios tectónicos y episodios climáticos con la configuración de uno de los grandes ejes históricos de Asia Occidental.
Un equipo de investigación internacional midió la velocidad del viento en siete exoplanetas muy calientes y similares a Júpiter. Las observaciones revelaron que estos fenómenos probablemente están gobernados por campos magnéticos.