La especie, estudiada desde hace décadas, emite un resplandor turquesa en la parte ventral y en los laterales, coincidiendo con la distribución de sus glándulas cutáneas y de sus secreciones venenosas. Los compuestos fluorescentes también están presentes en la sangre, un rasgo poco habitual que hasta ahora solo se había descrito en determinadas especies de ranas.
Más de 130 efectivos continúan trabajando para estabilizar el incendio declarado el domingo en el espacio protegido. La Estación Biológica de Doñana cifra provisionalmente en unas 400 hectáreas la superficie afectada.