Un estudio internacional basado en el análisis de ADN antiguo de plumas halladas en el yacimiento peruano de Pachacámac revela que varias especies de guacamayos procedentes de la selva tropical fueron desplazadas a través de los Andes hace más de mil años. Los resultados evidencian la existencia de complejas rutas de intercambio entre distintos ecosistemas mucho antes del auge del Imperio inca.
Esta fina estructura se localiza a doscientos mil kilómetros bajo la superficie del astro, donde se alcanzan temperaturas superiores a dos millones de grados. Un estudio internacional emplea técnicas heliosismológicas para comprender su naturaleza y su función en la creación de tormentas solares.