La capacidad de la bacteria ‘Staphylococcus aureus’ para adherirse a proteínas del organismo y producir toxinas determina la gravedad de la infección sanguínea, según un nuevo estudio. Esta respuesta implica que el sistema inmunitario identifica la presencia de la bacteria y activa los mecanismos de defensa para evitar que se multiplique sin control.
La iniciativa busca fortalecer la cooperación internacional sin comprometer la integridad científica ni la libertad académica. Se inscribe en el Plan de Acción Nacional de Seguridad en la Investigación y ofrece recursos para anticipar riesgos en la actividad científica.