La nueva clasificación de los pangolines asiáticos proporciona una herramienta para rastrear el origen de las escamas incautadas y mejorar las estrategias de protección de estos animales, los mamíferos más traficados del mundo.
El análisis reúne la evidencia obtenida en ensayos clínicos, estudios de laboratorio y el uso de miles de millones de dosis. Sus autores destacan el potencial de esta tecnología para prevenir y tratar otras enfermedades, además de la covid-19.