Un equipo de astrónomos logra la detección directa de estos densos remanentes estelares a menos de 65 años luz de la Tierra, camuflados por el intenso brillo de sus compañeras, las enanas rojas.
Un equipo científico español ha detectado de forma inédita el azúcar eritrulosa en una nube molecular cerca del centro de la Vía Láctea. El hallazgo indica que en el espacio se forman moléculas complejas que podrían haber contribuido a la aparición de los primeros procesos metabólicos y de replicación en la Tierra primitiva.