Investigadores de la Universidad de Arizona y el CNIC descubren que las diminutas centrales energéticas de la célula se conectan directamente al núcleo —como si enchufaran un cargador— para alimentar los genes que construyen el corazón, el cerebro y el resto del organismo.
El telescopio espacial James Webb ha detectado el espectro más detallado de los llamados ‘pequeños puntos rojos’. Los astrónomos descubrieron que uno de estos cuerpos alberga un agujero negro supermasivo oculto tras una densa capa de gas. El objeto encaja en los modelos actuales sobre la evolución del universo.