El dolor persistente genera cambios en el hipocampo, una región del cerebro que actúa como centro de control y que ayuda a regular las respuestas emocionales ante esta enfermedad. Una nueva investigación cuestiona que la depresión sea una consecuencia inevitable y apunta a que todo depende de cómo responda esta región a lo largo del tiempo.
Investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China han identificado la implicación de una región cerebral en la brecha entre lo que las personas consideran moralmente correcto y cómo actúan en la práctica. Los resultados apuntan a un fallo en la integración de valores durante la toma de decisiones.