Un nuevo estudio analiza las tendencias en la ingesta de esta sustancia y su uso abusivo en comparación con datos de 2022. Los autores observaron que los millenials y la generación Z protagonizaban la mayor reducción, pero que había poblaciones que no experimentaron ningún tipo de descenso.
Un estudio liderado por el Instituto de Neurociencias ha detectado un aumento de la forma activa de la proteína meprin-β en las fases avanzadas de esta enfermedad neurodegenerativa. Según los resultados, la proteína podría usarse como indicador de la enfermedad.