Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Científicos del CSIC describen la estructura de la enzima que sintetiza los ribosomas

La ARN polimerasa I fabrica el núcleo de los ribosomas, las máquinas moleculares encargadas de fabricar las proteínas. Los defectos en la regulación de esta enzima se asocian con el desarrollo de tumores.

Una fotografía íntima de la enzima que sintetiza los ribosomas. Foto: CSIC

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha determinado la estructura atómica de la ARN polimerasa I (Pol I), un enorme complejo de 14 proteínas encargado de sintetizar el ARN ribosómico en las células eucariotas. El trabajo, publicado como artículo principal en el último número de Nature, abre el camino para la comprensión de la síntesis del ARN, el paso previo a la fabricación de proteínas.

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha determinado la estructura atómica de la ARN polimerasa I (Pol I), un enorme complejo de 14 proteínas encargado de sintetizar el ARN ribosómico en las células eucariotas. El trabajo, publicado como artículo principal en el último número de Nature, abre el camino para la comprensión de la síntesis del ARN, el paso previo a la fabricación de proteínas.

"Nuestros resultados abren la puerta a la búsqueda de nuevos fármacos antitumorales"

La Pol I es una enzima que sintetiza el núcleo del ribosoma, la máquina molecular encargada de fabricar las proteínas dentro de la célula. Puesto que los ribosomas representan entre el 15% y el 20% del peso de la célula, la actividad de la Pol I alcanza el 60% de la síntesis del ARN celular al producir unos 2.000 ribosomas por minuto.

Los defectos en la regulación de Pol I se asocian con alteraciones en la proliferación celular y, por tanto, con el desarrollo de tumores.

El trabajo, que ha contado con la participación de investigadores del European Molecular Biology Laboratory de Heidelberg (Alemania), ha requerido la cristalización y determinación estructural de la Pol I de la levadura de cerveza (Saccharomyces cerevisiae) mediante rayos X.

Los científicos han resuelto, tras 10 años de investigaciones, su estructura en su estado latente o dormido, antes de empezar a transcribir, lo que les ha revelado características nunca observadas en otras enzimas Pol.

“La información estructural a alta resolución es esencial porque permite conocer detalles sobre la función proteica que no se pueden obtener de otro modo. Nuestros resultados arrojan luz sobre el funcionamiento de la Pol I y abren la puerta al control de su función y, por tanto, a la búsqueda de nuevos fármacos antitumorales”, asegura el investigador del CSIC Carlos Fernández Tornero, que trabaja en el Centro de Investigaciones Biológicas.

Fuente: CSIC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Hallan en Cuenca huevos de parásitos en heces fósiles de más de 125 millones de años

La excepcional preservación de heces fósiles, llamadas coprolitos, del yacimiento de Las Hoyas en Cuenca, ha permitido la identificación de huevos de parásitos en dos restos atribuidos a peces y cocodrilos. El hallazgo también documenta la antigua conexión entre peces Gonorynchiformes basales y los parásitos trematodos.

Un inusual crustáceo parásito aparece en la boca de un tiburón de museo

Científicos japoneses han descubierto, por primera vez, una especie “extremadamente rara” de cimotoido, un crustáceo que parasita el paladar de los peces, en la boca de un tiburón de aguas profundas del Pacífico y conservado en una colección de museo. Hasta ahora, esta especie de ectoparásito casi desconocida, protagonista del #Cienciaalobestia, solo se había encontrado en el Atlántico, por lo que el hallazgo amplía su rango de distribución a lados opuestos de la Tierra.