Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Ciencias de la Vida

Cómo consiguen los machos de herrerillo tener más polluelos fuera de la pareja

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales han descrito cómo los machos de herrerillo común con polluelos fuera de la pareja mantienen, o incluso mejoran, la coloración de su plumaje para la siguiente temporada reproductiva. Sin embargo, este comportamiento les hace tener más parásitos.

Interior de un nido de herrerillos. / Ángel M. Sánchez

En animales monógamos como el herrerillo común (Cyanistes caeruleus), las hembras buscan tener descendencia con machos fuera de la pareja que tengan un plumaje más vistoso y brillante o mejor condición física. Así se aseguran la calidad de sus polluelos. 

Para tener más polluelos, estos machos muestran en la siguiente temporada reproductiva un plumaje más vistoso

Una investigación, publicada en la revista Evolution y liderada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), revela que para tener más polluelos, estos machos muestran en la siguiente temporada reproductiva un plumaje más vistoso. 

“Conocer la validez de estas señales para indicar calidad es por lo tanto esencial para que haya selección sexual”, explica Elisa Pérez Badás, investigadora en la Universidad de Groningen (Holanda) que realizó esta investigación durante su estancia en el MNCN-CSIC.

“Sin embargo, la relación entre algunas de estas señales, la infección por parásitos sanguíneos y las cópulas fuera de la pareja no está clara”, continúa la investigadora.  

Un amarillo más intenso con más parásitos 

Este estudio ha permitido comprobar durante dos temporadas que los machos de mejor calidad –los que desarrollaron plumaje más brillante–, tenían mayor éxito reproductivo. Así, los científicos analizaron durante tres temporadas si los patrones de emparejamiento afectaban al cambio de coloración. 

Los machos que tuvieron más cópulas fuera de la pareja tenían más parásitos

“Nuestros resultados confirman que los machos con plumas de un amarillo más intenso y colores más brillantes en la mejilla y en la cola, así como aquellos que estaban en mejores condiciones físicas, tuvieron mayor éxito reproductivo”, aclara Pérez Badás. 

En una de las temporadas, contrariamente a lo que los investigadores esperaban, los machos que tuvieron más cópulas fuera de la pareja tenían más parásitos, “lo cual sugiere que su exposición es mayor al entrar en contacto con más hembras o visitar nidos potencialmente infectados”, continúa. 

Pese a la mayor parasitación, esos mismos machos siguieron produciendo plumas de colores más vivos para facilitar la paternidad fuera de la pareja. “Estos resultados apuntan a que, en aves aparentemente monógamas, a pesar de suponer un riesgo por el hecho de contraer más parásitos, la paternidad fuera de la pareja se ve favorecida por la selección natural a través de mecanismos de selección sexual”, concluye Santiago Merino, director del MNCN que también participa en el estudio. 

Referencia:

Badás, E.P., Autor, A., Martínez, J., Rivero‐de Aguilar, J. y Merino, S. (2020) “Individual Quality and Extra‐Pair Paternity in the Blue Tit: Sexy Males Bear the Costs” Evolution DOI: https://doi.org/10.1111/evo.13925

Fuente:
MNCN
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Las serpientes desarrollaron su veneno para matar a sus presas, no defenderse

Cada año se estima que más de 100.000 personas mueren por mordeduras de alguna de las 700 especies venenosas que existen en el mundo. Muchas de ellas, protagonistas de nuestro #Cienciaalobestia, actúan en defensa propia cuando se sienten amenazadas por los humanos u otros depredadores, pero en realidad su veneno evolucionó para dominar y matar a sus presas.

Alt de la imagen
Esta especie de mustélido vivió en Madrid hace nueve millones de años

Similar a una nutria o un hurón, este pequeño carnívoro con dientes muy punzantes habitó en lo que hoy es Madrid hace nueve millones de años. Los restos fósiles de cuatro individuos de esta nueva especie extinta han sido descubiertos en el yacimiento de Cerro de los Batallones en Torrejón de Velasco.