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Crean nuevas directrices para alimentar a las aves rapaces necrófagas amenazadas en España

El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) y las Comunidades Autónomas han iniciado hoy la elaboración de unas directrices estatales de gestión de la alimentación de rapaces como el quebrantahuesos, el alimoche, y el buitre negro y leonado, entre otras. Estas normas, enmarcadas en la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, servirán para luchar contra las amenazas de estas especies en peligro de extinción.

Buitre leonado (Gyps fulvus). Foto: Omar Serralvo.

Durante la reunión a la que han asistido responsables de las Comunidades Autónomas (CCAA), científicos y expertos, el MARM ha aprobado el documento de trabajo que permitirá gestionar la alimentación de estas aves en España, país que constituye el último reducto europeo de rapaces necrófagas.

Según el nuevo acuerdo, las directrices contemplarán la designación de unas zonas de protección para la alimentación de las rapaces necrófagas, designadas por las CCAA. En estas zonas se podrá realizar la alimentación fuera de muladares vallados, pero con los controles sanitarios que marque la ley. Además, habrá tres posibilidades de alimentación: muladares vallados, puntos de alimentación en explotaciones extensivas (ganaderas y cinegéticas) en las zonas de protección, y la alimentación dirigida o selectiva para programas de alimentación suplementaria para especies muy amenazadas.

Las directrices estatales reflejarán también la posición española ante el proceso de negociación para el desarrollo del nuevo Reglamento comunitario, que comienza el próximo viernes en Bruselas, sobre las normas sanitarias para la utilización de los subproductos animales no destinados al consumo humano (SANDACH).

No obstante, aunque la aplicación de medidas de control de los SANDACH ha permitido vigilar las enfermedades transmisibles entre los animales y las personas, la recogida de cadáveres de distintas cabañas ganaderas ha alterado la disponibilidad de alimento para las rapaces necrófagas. Como consecuencia, esto ha reducido la oferta y ha modificado la forma en que se presenta en el medio natural.

Con esta situación, las especies de rapaces necrófagas han comenzado a sufrir efectos negativos por la falta de alimento y cambios poblacionales y ecológicos. A esto se añade el impacto en el sector ganadero por el aumento de los registros de incidentes con el ganado vivo.

Según el Catálogo Español de Especies Amenazadas, especies como el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), el alimoche (Neophron percnopterus), el buitre negro (Aegypius monachus), el águila imperial ibérica (Aquila adalberto), o el milano real (Milvus milvus), se encuentran en un delicado estado de conservación y son prioritarias para la ejecución de programas de recuperación y conservación.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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