Suscríbete al boletín semanal

Suscríbete para recibir cada semana el boletín SINC con los contenidos más relevantes y no te pierdas nada de la actualidad científica.

Suscríbete al boletín semanal
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Desactivan en ratones la capacidad de sentir el frío

Investigadores estadounidenses han conseguido eliminar, en ratones, la sensibilidad al frío extirpándoles un tipo concreto de neuronas. Los roedores mantuvieron, sin embargo, la sensación de calor. El trabajo se publica esta semana en la revista Journal of Neuroscience.

Los investigadores consiguieron aislar y desactivar, en ratones, las neuronas en las que se expresa la proteína TRPM8. / Lockstockb

Un equipo de científicos de la Universidad de Southern California (EE UU) ha logrado desactivar selectivamente en ratones la capacidad de sentir frío, y han mantenido su capacidad de percibir calor y sensaciones táctiles.

En trabajos previos se había observado que una proteína llamada TRPM8 –un canal iónico presente en células nerviosas– era la responsable de la sensación de frío. Esta proteína, que se expresa en neuronas sensoriales, se activa con las bajas temperaturas y con agentes químicos refrescantes, como el mentol, y genera la respuesta correspondiente.

En este nuevo estudio, publicado en la revista Journal of Neuroscience, los investigadores consiguieron aislar y desactivar, en ratones, las neuronas en las que se expresa la proteína TRPM8, lo que les permitió evaluar la acción específica de esas células nerviosas.

El hallazgo podría tener aplicaciones indirectas en el tratamiento del dolor

Utilizaron un grupo control de roedores normales y otro de animales con las neuronas TRPM8 desactivadas y los colocaron en una superficie con diferentes temperaturas, entre 0 ºC y 50 ºC, por la que podían desplazarse libremente.

Los científicos observaron que los ratones del grupo control tendían a mantenerse en las zonas de temperatura templada, alrededor de los 30 ºC, evitando tanto las zonas más frías como las más calientes, mientras que aquellos a los que se les habían inutilizado las neuronas TRPM8 solo evitaban las regiones más calientes.

Según los autores, este hecho indica que los animales sin esas células nerviosas no pueden sentir el frío, pero sí el calor.

Coordinación y tacto

Los investigadores también hicieron otro tipo de pruebas para evaluar la coordinación de los movimientos y las respuestas al tacto, y no observaron diferencias entre los dos grupos.

Este hallazgo podría tener aplicaciones indirectas en el tratamiento del dolor, si fuese posible actuar de una manera similar para desactivar de manera específica las neuronas implicadas en el proceso doloroso sin alterar el resto de sensaciones.

“El problema de los fármacos contra el dolor es que o bien actúan simplemente reduciendo la inflamación, que es solo una de las causas, o bien eliminan toda la capacidad de sentir”, afirma David McKemy, uno de los autores.

“Uno de nuestros objetivos es preparar el camino para posibles medicamentos que se dirijan directamente al dolor, sin dejar al paciente totalmente insensible”, concluye el científico.

Referencia bibliográfica:

Wendy Knowlton, Radhika Palkar, Erika Lippoldt, Daniel McCoy, Farhan Baluch and Jessica Chen. "A Sensory-Labeled Line for Cold: TRPM8-Expressing Sensory Neurons Define the Cellular Basis for Cold, Cold Pain, and Cooling-Mediated Analgesia". Journal of Neuroscience. Febrero 2013. 33(7): 2837-2848; doi:10.1523/JNEUROSCI.1943-12.2013

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Estas células madre resisten el envejecimiento y mantienen la regeneración muscular hasta la vejez

Investigadores españoles han descrito en ratones cómo todas las células madre musculares no envejecen igual, y han identificado un subgrupo con una capacidad regenerativa superior que se mantiene hasta la edad geriátrica. Los resultados se publican hoy en Nature Cell Biology.

Alt de la imagen
Descubierto un gen crucial para el desarrollo del sarcoma de Ewing

El gen RING1B es clave para el desarrollo del sarcoma de Ewing, un tumor óseo maligno que se forma en el hueso o en el tejido suave y que afecta principalmente a los adolescentes y adultos jóvenes. El hallazgo abre la puerta al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.