Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Descubren el ADN más antiguo de un parásito en heces fosilizadas de puma

El ADN registrado más antiguo de un parásito pertenece a la lombriz Toxascaris leonina y ha sido encontrado en las heces fosilizadas de un puma que vivió en el norte de Argentina hace unos 17.000 años. El hallazgo demuestra la presencia de la especie en la zona antes de la llegada de los seres humanos.

Imagen del coprolito (izquierda) y los huevos de Toxascaris leonina encontrados (derecha). / Romina S. Petrigh, Jorge G. Martínez, Mariana Mondini y Martín H. Fugassa

El estudio de un coprolito (heces fosilizadas) de un puma descubierto en el refugio paleontológico y arqueológico de Peñas de las Trampas, en la provincia de Catamarca (Argentina), ha revelado el ADN más antiguo de un parásito, con una edad de entre 16.570 y 17.000 años.

‘Toxascaris leonina’ es una especie que todavía es común encontrar en los sistemas digestivos de gatos, perros y zorros

Este material genético pertenece a unos huevos de la lombriz Toxascaris leonina, una especie que todavía es común encontrar en los sistemas digestivos de gatos, perros y zorros, según explica a Sinc la bióloga Romina Petrigh, de la Universidad Nacional del Mar de Plata (Argentina).

Petrigh, junto a Martín Fugassa, lidera el equipo multidisciplinar del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) que ha llevado a cabo esta investigación, publicada en el último número de la revista Parasitology.

En ella, se utilizaron análisis de ADN mitocondrial para confirmar que el coprolito provenía de un puma (Puma concolor) y que los huevos pertenecían a esta especie de ascáride.

Buena conservación del ADN

“Este hallazgo representa el registro más antiguo de una secuencia de ADN antiguo para un parásito nemátodo gastrointestinal de mamíferos silvestres, el registro de ADN más antiguo del mundo para un parásito y también una nueva edad máxima para la recuperación de ADN antiguo de este origen”, detalla la autora.

Según Petrigh, las extremas condiciones de aridez, bajas temperaturas y altas concentraciones de sal, propias de la zona, habrían ayudado a reducir la descomposición del material y habrían permitido su conservación durante tanto tiempo.

El ADN se habría conservado por las extremas condiciones de aridez, bajas temperaturas y altas concentraciones de sal propias de la zona

Este descubrimiento también ha confirmado la presencia de pumas en la provincia al final del Pleistoceno. “Esto tiene implicaciones significativas para la historia natural de la región, así como para inferir el contexto ecológico inmediatamente antes de que los primeros exploradores humanos se aventuraran en el área”, añade la investigora.

Además, el estudio muestra que estas lombrices microscópicas estaban infectando la fauna de Sudamérica antes de la llegada de los primeros humanos a la zona, hace unos 11.000 años.

“La interpretación común es que la presencia de T. leonina en los carnívoros silvestres de América hoy en día es una consecuencia de su contacto con perros o gatos domésticos, pero este trabajo muestra que ya no debe suponerse como la única explicación posible”, concluye la investigadora.

Referencia bibliográfica:

Romina S. Petrigh, Jorge G. Martínez, Mariana Mondini and Martín H. Fugassa. “Ancient parasitic DNA reveals Toxascaris leonina presence in Final Pleistocene of South America”. Parasitology (27 de agosto de 2019). https://doi.org/10.1017/S0031182019000787

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
Alt de la imagen
Descubierto un minúsculo pariente de los dinosaurios

Entre los animales más grandes que han pisado o volado sobre la faz de la Tierra figuran los dinosaurios y los pterosaurios, pero sus ancestros pudieron tener un tamaño muchísimo menor. Así lo sugiere el fósil de un pariente descubierto en Madagascar de tan solo 10 cm de altura: Kongonaphon kely, un 'pequeño asesino de insectos' que puede ayudar a explicar algunas de las características de sus gigantescos primos.

Alt de la imagen
El Homo erectus no era esbelto y ligero, sino compacto, achaparrado y robusto

Un trabajo del CSIC y el Centro Nacional de Investigación de La Evolución Humana ha reconstruido en 3D el tórax del niño de Turkana, el esqueleto de H. erectus más completo, datado en 1,5 millones de años. Este estudio revela que la forma estilizada del humano moderno, con tórax y pelvis estrecho, apareció más recientemente de lo que se pensaba.