Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Distintas especies de mosquitos invaden la Antártida

El calentamiento global y la actividad humana están debilitando las barreras de aislamiento en la Antártida. Como consecuencia, varias especies invasoras las superan y llegan a territorios hasta ahora insospechados. Una de ellas es el llamado “mosquito sin alas”, cuyas densidades alcanzan los cientos de miles por metro cuadrado en la isla de Signy, lo que la convierte en una máquina transformadora del medio.

Eretmoptera murphyi, el díptero quironómido que coloniza la Antártida. Fotografía cedida por Roger Keys.

Las condiciones extremas y el alto grado de aislamiento de la Antártida suponen fuertes barreras, tanto físicas como geográficas, para la llegada de nuevos organismos al continente blanco. Sin embargo, el calentamiento global y la actividad humana en la región están debilitando estas barreras y permitiendo la llegada de especies invasoras.

Entre ellas se encuentra Eretmoptera murphyi,  un “mosquito sin alas” que fue introducido en la base inglesa de Signy (en el archipiélago Orcadas del Sur), y que lleva ya casi 60 años adaptándose al medio antártico para colonizarlo progresivamente.

El mosquito alcanza densidades de más de cientos de miles por metro cuadrado en la isla de Signy

Tal vez se pueda pensar que debido a su diminuto tamaño su introducción tiene poco impacto en el ecosistema antártico pero su número crece año tras año. En la actualidad, alcanza densidades de más de cientos de miles por metro cuadrado en la isla de Signy, convirtiéndose en una maquina transformadora del medio.

Difícil de erradicar

Precisamente su pequeño tamaño hace muy difícil cualquier acción de erradicación, por lo que las medidas actuales de protección ambiental se limitan a evitar su expansión a nuevos enclaves. En estas tareas se halla inmerso un grupo multidisciplinar de investigadores españoles de la Universidad Complutense de Madrid, el Museo Nacional de Ciencias Naturales MNCN-CSIC (proyecto NICHEAPPS) y la Universidad Rey Juan Carlos (proyecto ANTECO) junto con colaboradores ingleses y australianos.

“El estudio de la ecofisiología del organismo nos permite realizar modelos predictivos de su posible expansión geográfica con el fin de establecer medidas de cuarentena así como predecir futuros procesos de invasión”, apuntan los investigadores.

Las previsiones de cambio climático auguran mayor facilidad para el establecimiento de esta y otras especies no nativas que, si no son frenadas, dañaran irremediablemente la vida autóctona. En la próxima campaña antártica española, investigadores del grupo se desplazarán a la isla Rey Jorge para estudiar en colaboración con el programa polar uruguayo la reciente presencia de otro mosquito invasor, Trichocera maculipennis, que amenaza a los frágiles ecosistemas terrestres antárticos.

Referencia bibliográfica:

Pertierra, L.R., Bartlett, J.C., Duffy, G.A., Vega, G.C., Hughes, K.A., Hayward, S.A.L., Convey, P. Olalla‐Tarraga, M.A. and Aragón, P. 2020. "Combining correlative and mechanistic niche models with human activity data to elucidate the invasive potential of a sub‐Antarctic insect". Journal of Biogeography, https://doi.org/10.1111/jbi.13780

Fuente:
SINC
Derechos: Creative Commons.
Artículos relacionados
Una nueva boca eruptiva se abre en el volcán de La Palma
EFE

El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcán) ha confirmado que se ha abierto una nueva boca eruptiva en uno de los flancos del cono activo desde el domingo. Las autoridades han evacuado los barrios de Tajuya y Tacande.

La OMS cambia sus baremos sobre la calidad del aire por primera vez en 15 años
EFE

La Organización Mundial de la Salud ha actualizado sus recomendaciones sobre la calidad mínima del aire y ha fijado como peligrosos niveles de polución atmosférica que eran considerados seguros hasta ahora.