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El veneno mata a 7.000 seres vivos amenazados en la última década en España

El uso ilegal de veneno representa una amenaza para la biodiversidad. En la última década, unos 7.000 seres vivos han muerto como consecuencia del uso de esta sustancia. Así ha ocurrido con 7 osos pardos, 40 quebrantahuesos, 114 águilas imperiales, 348 alimoches, 168 águilas reales, 638 buitres negros, 2.355 milanos reales y negros, y 2.146 buitres leonados. Son datos que se desprenden del I Encuentro para la Lucha contra el Veneno del Proyecto Life + Veneno.

Imagen de un oso pardo (Ursus arctos). Foto: David Cornejo

“La estadística es impresionante”, se ha lamentado José Jiménez García-Herrera, director general de Medio Natural y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM). En los última década han fallecido envenenados 7.000 seres vivos de especies amenazadas, según los datos presentados hoy en el I Encuentro para la lucha contra el veneno de Proyecto Life + Veneno celebrado en el MARM.

“El veneno se coloca en todos sitios pero para nosotros son prioritarias aquellas zonas donde supone un grave problema para la biodiversidad”, ha explicado a SINC Juan Carlos Atienza, director de conservación de SEO/BirdLife. A su juicio, los seres vivos protegidos que son envenenados son "daños colaterales" porque "hay muy poca gente que lo que quiere es matar un águila imperial”.

En la última década han fallecido 7 osos pardos, 40 quebrantahuesos, 114 águilas imperiales, 348 alimoches, 168 águilas reales, 638 buitres negros, 2.355 milanos reales y negros, y 2.146 buitres leonados. Los culpables se encuadran sobre todo en el sector de la ganadería y de la caza, pero también “son vecinos a los que les molestan los gatos de su urbanización”, ha explicado Atienza.

Controlar la depredación y no al depredador

La lucha contra esta práctica ilegal se está realizando con varias herramientas. “La vía administrativa se ha mostrado eficaz y ágil”, ha subrayado Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife. Hasta el momento se han abierto 79 expedientes administrativos que incluyen sanciones y medidas de recuperación sobre todo en Andalucía, Castilla-La Mancha, y Castilla y León.

También se han dictado 29 sentencias condenatorias y se ha formado a más de 4.500 agentes en cursos específicos. “El marco normativo, aunque es imprescindible, no es suficiente”, ha reconocido García-Herrera. Por eso, en 2004 se creó la Estrategia Nacional contra el Uso Ilegal de Cebos Envenenados para luchar de forma conjunta con las Comunidades Autónomas.

Otra forma de terminar con esta lacra es cambiar la mentalidad “para pasar del control de los depredadores al control de la depredación”, ha matizado Atienza. “Si la gente quiere que se depreden menos perdices, lo que hay que hacer es ponérselo difícil al zorro”, y conseguir, por ejemplo, “fincas arboladas" (que impiden que este depredador cace tantas perdices porque éstas tienen más refugios), ha indicado el responsable de SEO/BirdLife.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons
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