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Estudian los efectos protectores del mosto frente a la radiación

Un trabajo de investigación conjunta de la Universidad de León y de la Federal de Santa María (Brasil) ha encontrado efectos protectores suplementarios en la bebida de mosto en individuos sometidos a altas dosis de radiación. Los resultados, "muy prometedores", según comentan los científicos, pueden poner en valor este derivado de la uva gracias a una serie de flavonoides que se encuentran en esta fruta. Un experimento realizado recientemente en modelos animales, ratas raza wistar, señala mejoras en aquellos especímenes que ingirieron el zumo y se sometieron posteriormente a los rayos X respecto a los que no.

Grupo de investigadores sobre flavonoides del mosto de las universidades Federal de Santa María (Brasil) y de León. Foto: DiCYT

La interacción entre ambas universidades comenzó en 2006 y ahora está produciendo los primeros resultados en forma de publicaciones científicas. En origen, el grupo brasileño trabajaba en las propiedades de la metalonina de los extractos sólidos de la uva (fundamentalmente, los pellejos). En 2008, una empresa brasileña, denominada Econatura, contactó con ambas universidades para ceder parte de su producción de mosto para investigación. Elaborado de forma ecológica, esto es, sin fertilizantes industriales ni pesticidas, la bebida se distribuyó entre voluntarios humanos para comprobar los efectos beneficiosos de las propiedades antioxidantes de la uva. "Es ampliamente conocida los beneficios cardiovasculares que reporta el vino en pequeñas dosis", indica a DiCYT Juan Pablo Barrio Lera, del área de Fisiología de la Universidad de León y miembro del Instituto Universitario de Biomedicina de este centro académico (Ibiomed). "El alcohol, sin embargo, tiene una propiedades negativas también negativas", añade su compañera Paquita González Sevilla, "por lo que queremos utilizar las propiedades beneficiosas sin el riesgo que conlleva el alcohol".

El recorrido de la investigación, una vez comprobadas los beneficios de una serie de flavonoides en el consumo humano en Brasil, se trasladó a León. En el Laboratorio de Técnicas Experimentales de la universidad de esta ciudad se llevó a cabo un experimento con ratas wistar de experimentación. A dos grupos diferenciados se les ofreció agua con glucosa y mosto respectivamente para que las bebieran voluntariamente. "Si queremos saber los beneficios del mosto para el consumo humano, debemos repetir los comportamientos humanos: nadie bebe únicamente el zumo, sino que lo combina a lo largo del día con agua, generalmente", explica Félix Soares, bioquímico de la Universidad Federal de Santa María, del estado de Río Grande del Sur. Se sometió a los animales a alta radiación y a los 15 días se analizaron los órganos de la ratas de experimentación para comprobar diferencias.

El más significativo es que los hígados de las ratas que no bebieron mosto estaba un 25% más reducido que el de las que sí lo hicieron. También se observaron variaciones significativas en las enzimas antioxidantes, especialmente la denominada superóxido dismutasa."Se constataron efectos protectores suplementarios con el mosto en los flavonoides quercitina, reveratrol, rutina y ácido gálico", explica Edson Ramos de Andrade, físico de la Universidad Federal de Santa María. Los resultados de la investigación se publicaron en el número de julio de la revista Nutrición Hospitalaria.

Seis grays

Conviene destacar que el nivel de radiación al que se vieron sometidos los animales son equivalentes a las de una persona que debe asistir a sesiones de radioterapia. Existen tablas en las que se cifra cuál es la dosis mortal para cada especie. En las ratas, el nivel crítico está situado en 6'75 grays, la unidad de medida equivalente a la absorción de un julio de energía ionizante por un kilogramo de material irradiado, mientras que en el ser humano está en 3'5. Las ratas del experimento se sometieron a una radiación de seis grays. Además, los investigadores apuntan que "los animales no recibieron el suplemento vía intragastrointestinal", esto es, forzando la ingesta a través de cánulas, como es habitual en otras investigaciones.

Una vez demostrados efectos protectores involucrados en los genotivos, el grupo de investigación internacional pretende dar el salto a la clínica. Además, los investigadores pretenden ampliar los conocimientos en la materia cambiando la intensidad y el periodo de duración de la radiación a los modelos animales. Para ello, el grupo ha solicitado un proyecto al Ministerio de Ciencia e Innovación sobre el desarrollo y caracterización nutrigenómica basado en este producto vitivinícola.

Fuente: DiCYT
Derechos: Creative Commons
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