Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones

Hallan en un alimento de posguerra, la almorta, una importante fuente de antioxidantes

Investigadores del Instituto de la Grasa (CSIC) y del Departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Universidad de Sevilla han descubierto una importante fuente de compuestos fenólicos con alta actividad antioxidante en la almorta, una leguminosa de la tribu fabeae y cuya popularidad se remonta a los años de la postguerra española como alimento de primera necesidad.

Lathyruz clymenum

Este hallazgo, paradójico puesto que el consumo abusivo deriva en la enfermedad conocida como latirismo y que se caracteriza por una afección de la médula espinal, ha sido publicado en la revista Food Science and Technology de la Swiss Society of Food Science and Technology. Para los investigadores, estos resultados pueden abrir una vía a cultivos alternativos futuros.
Los polifenoles son antioxidantes que protegen a las LDL del daño oxidativo. Se absorben en nuestro organismo apareciendo en la sangre y en los tejidos a través de frutas, verduras y vino. Asociado a su consumo se detecta un aumento de la capacidad antioxidante en la sangre, lo que previene del extrés oxidativo, asociado a enfermedades y al proceso de envejecimiento.
Los investigadores estudiaron el contenido en polifenoles y la actividad antioxidante de las semillas de 15 especies de Lathyrus de Andalucía: L. hirsutus, L. filiformis, L. sativus, L. cicera, L. angulatus, L. sphaericus, L. annuus L. clymenum, L. pratensis, L. ochrus, L. aphaca, L. latifolius, L. setifolius, L. tingitanus y L. amphicarpos. En el estudio, lo científicos observaron distintas proporciones en los contenidos de polifenoles de las semillas que oscilaron entre los 3,8 mg/g de harina en L. setifolius y los 29,2 mg/g en el caso de L. sphaericus. También se observaron mayores contenidos en polifenoles en las semillas más pequeñas debido a la mayor proporción de cascara que es más rica en estos compuestos.
Los contenidos en polifenoles en las almortas silvestres estudiadas fueron muy superiores en muchos casos a los observados en legumbres ampliamente consumidas. Por ejemplo, especies como L. aphaca, L. tingitanus, L. angulatus y L. spahericus mostraron más del doble de compuestos fenólicos que la soja, el garbanzo o el altramuz.
Por otro lado, y además de presentar mayores contenidos en polifenoles, muchas especies de almorta mostraron en estos compuestos más del doble de la actividad antioxidante observada en los polifenoles de soja, garbanzo o altramuz. Así, tres especies cultivadas de almorta, L. sativus, L. cicera y L. annuus presentaron los polifenoles con una mayor actividad antioxidante.
“Estos resultados abren la puerta a la reconsideración y revalorización de estos cultivos tradicionales de nuestra comunidad como fuente de alimentos funcionales o de compuestos con una alta actividad biológica como los polifenoles, lo que ayudaría a la revalorización de estos cultivos, conservación de estas especies, protección de nuestra riqueza florística y en última instancia de la biodiversidad”, asegura Javier Vioque.
L. sativus es la especie de almorta más utilizada en alimentación humana como legumbres o bien descascarada y convertida en harina para mezclarla con cereales y hacer pan o gachas. Esta última forma fue una receta popular en épocas de escasez y hambre, como en la postguerra civil española, en regiones como Castilla-La Mancha y Extremadura. Sin embargo, la presencia de compuestos tóxicos en las semillas puede dar lugar a casos graves de parálisis, conocida como neurolatirismo, aunque esto solo se produce cuando llega a representar una gran proporción de la dieta (más del 30% del total) durante varias semanas o meses.

Habitual en Etiopía, en la cuenca mediterránea y Suramérica

La almorta se cultiva con gran frecuencia en el subcontinente Indio, en Etiopía y países vecinos, en la cuenca mediterránea y en Suramérica. Las hojas son pinnadas, con foliolos de márgenes enteros, en ocasiones terminadas en un zarcillo e incluso transformadas en un zarcillo simple o en filodios. Las flores poseen normalmente un estilo pubescente en su cara superior.
Los polifenoles son compuestos con una reconocida actividad biológica. Abundan en los alimentos vegetales habiendo sido muy estudiados los efectos beneficiosos de los polifenoles del vino, soja o aceite de oliva. Se les han reconocido propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antiproliferativas sugiriéndose su uso para la prevención de enfermedades del aparato circulatorio, cáncer, neurólogicas degenerativas y en general para retrasar el envejecimiento.

Fuente: Innovapress
Derechos: Creative Commons
Artículos relacionados
La producción de alimentos genera un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero

Un equipo internacional de científicos ha estimado en 17.318 millones de toneladas métricas de CO2 las emisiones anuales de todo el sector alimentario. La carne de vacuno, seguida de la leche de vaca y la carne de cerdo, son los alimentos de origen animal que más contribuyen.

Cómo contaminar menos enseñando a las vacas a ir al baño

El amoníaco generado por las heces y orina de las vacas se filtra en el suelo de las granjas, y puede contaminar tanto la tierra como los cursos de agua locales, además de convertirse en un potencial agente de efecto invernadero. Para reducir las emisiones de este gas, un equipo ha diseñado un método para entrenar a estos rumiantes a hacer sus necesidades en los lugares designados.