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Identificados nuevos fósiles de grandes dinosaurios carnívoros en Teruel

Paleontólogos de la Fundación Dinópolis y de la Universidad de Colorado, en Denver (EE UU), han descrito fósiles de megadinosaurios carnívoros del tránsito Jurásico-Cretácico de la provincia de Teruel. En el estudio se define además un nuevo tipo de huellas de dinosaurio: Iberosauripus grandis (pie del lagarto ibérico grande).

Fundación Dinópolis
26/2/2014 10:41 CEST
Carnívoro megalosáurido alimentándose de un saurópodo. Foto: Fundación Dinópolis

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Grandes dientes de carnívoros megalosáuridos . Foto: Fundación Dinópolis

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Huella de Iberosauripus grandis . Foto: Fundación Dinópolis

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Carnívoro megalosáurido alimentándose de un saurópodo. Foto: Fundación Dinópolis

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Grandes dientes de carnívoros megalosáuridos . Foto: Fundación Dinópolis

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Huella de Iberosauripus grandis . Foto: Fundación Dinópolis

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Carnívoro megalosáurido alimentándose de un saurópodo. Foto: Fundación Dinópolis

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Grandes dientes de carnívoros megalosáuridos . Foto: Fundación Dinópolis

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Huella de Iberosauripus grandis . Foto: Fundación Dinópolis

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Una investigación, en la que participan paleontólogos de la Fundación Dinópolis y de la Universidad de Colorado, en Denver (EE UU), ha identificado el rastro de grandes huellas tridáctilas (alcanzan cerca de 60 cm de longitud) y un gran diente, procedentes de El Castellar y Formiche Alto (Teruel, España), respectivamente.

Ambos hallazgos se enmarcan en sedimentos de la Formación Villar del Arzobispo del intervalo Titoniense-Berriasiensetránsito Jurásico-Cretácico, con unos 145 millones de años de antigüedad.

Las huellas tridáctilas, localizadas en el yacimiento El Castellar, poseen características únicas en comparación con otras huellas producidas por grandes terópodos en cualquier parte del mundo. Por este motivo, el trabajo que publica la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology las define como un nuevo tipo de huellas: Iberosauripus grandis (pie del lagarto ibérico grande).

Además, el estudio divide las huellas de grandes terópodos del Jurásico Superior de Europa, Norteamérica y Asia en dos grupos distintos, cuyos productores fueron probablemente terópodos alosáuridos y megalosáuridos.

El nuevo diente procedente de Formiche Alto se atribuye a un dinosaurio terópodo megalosáurido

Por otro lado, el nuevo diente procedente de Formiche Alto se atribuye a un dinosaurio terópodo megalosáurido, como otros tres grandes dientes de Riodeva y Galve (Teruel) y de Alpuente (Valencia). Este tipo de dinosaurios pudo llegar a alcanzar los 12 metros de longitud y poseían dientes de hasta 10 cm de corona.

Gracias al análisis de dichos rastros de icnitas y dientes, se concluye que las faunas de dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en esta parte de España incluyen, al menos, dos tipos de dinosaurios megacarnívoros de gran tamaño.

Asimismo, la presión depredadora de estos terópodos pudo ser una de las causas decisivas para estimular el crecimiento hasta tamaños gigantescos de algunos dinosaurios comedores de plantas, como el saurópodo Turiasaurus riodevensis conocido como 'El Gigante Europeo', que alcanzó 30 metros de longitud y que también fue encontrado en la provincia de Teruel, concretamente en sedimentos de la misma Formación Villar del Arzobispo pero en Riodeva.

Yacimiento El Castellar (El Castellar, Teruel)

El Castellar en uno de los escasos yacimientos del mundo en el que se han identificado huellas de estegosaurios

Este yacimiento es Bien de Interés Cultural (Conjunto de Interés Cultural-Zona Paleontológica) desde el año 2004 por el Gobierno de Aragón, promoviendo su investigación y conservación. Con la definición de Iberosauripus grandis, pie del lagarto ibérico grande, el yacimiento El Castellar se convierte en un referente de la icnología europea ya que en él que se han definido dos nuevos tipos de huellas de dinosaurios. A las mencionadas huellas de carnívoros se suman las de Deltapodus ibericus, pie triangular de Iberia.

Estas pisadas fueron producidas por estegosaurios, que eran dinosaurios cuadrúpedos y comedores de plantas que estaban caracterizados por poseer dos filas de placas y/o espinas desde el cuello hasta el final de la cola.

Estas huellas también fueron definidas por científicos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en la misma revista científica (en el año 2010), convirtiendo a El Castellar en uno de los escasos yacimientos del mundo en el que se han identificado huellas de estegosaurios.

Referencia bibliográfica:

Cobos, A.; Lockley, M.G.; Gascó, F.; Royo–Torres, R. & Alcalá, L. (2014) Megatheropods as apex predators in the typically Jurassic ecosystems of the Villar del Arzobispo Formation (Iberian Range, Spain). Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology. http://dx.doi.org/10.1016/j.palaeo.2014.02.008.

Fuente: Fundación Dinópolis
Derechos: Creative Commons
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