Suscríbete al boletín semanal

Recibe cada semana los contenidos más relevantes de la actualidad científica.

Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Si estás registrado

No podrás conectarte si excedes diez intentos fallidos.

Si todavía no estás registrado

La Agencia SINC ofrece servicios diferentes dependiendo de tu perfil.

Selecciona el tuyo:

Periodistas Instituciones
Estudio con moscas de la fruta y células humanas

Identificados potenciales compuestos terapéuticos para el párkinson

Científicos españoles han descrito en moscas de la fruta potenciales compuestos terapéuticos para tratar el párkinson. Los resultados muestran cómo algunos de los compuestos consiguen aumentar la capacidad motora de las moscas y reducir el estrés oxidativo que sufren las células.

El párkinson es la segunda patología neurodegenerativa más frecuente tras el alzhéimer y uno de los trastornos del movimiento más comunes. / Fotolia

Un equipo de investigadores de la Universidad de Valencia ha identificado potenciales compuestos terapéuticos para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson en Drosophila, comúnmente conocida como mosca de la fruta.

El trabajo, publicado en la revista Free Radical Biology and Medicine, apunta que algunos compuestos han conseguido aumentar la capacidad motora de las moscas y reducir el estrés oxidativo que sufren las células.

Es importante encontrar nuevos compuestos con mecanismos de acción diferentes a los usados actualmente y que puedan sustituirlos o potenciarlos

Para la realización del estudio, liderado por Nuria Paricio, se utilizó un modelo animal de párkinson desarrollado en Drosophila con una mutación en el gen DJ-1, asociada a una variante de la enfermedad de inicio temprano.

Los científicos encontraron varios compuestos químicos que no solo mejoraban la actividad motora de las moscas con dicha alteración genética, sino que además, algunos de ellos eran capaces de reducir el estrés oxidativo que sufren las células –que causa mal funcionamiento y degeneración neuronal en este tipo de patologías–. Estos compuestos son antioxidantes, antiinflamatorios o neuroprotectores.

Posteriormente, el modelo fue replicado en células humanas en las que la función del gen DJ-1 está reducida. Este modelo celular permitió validar el potencial terapéutico de algunos de los compuestos identificados en Drosophila, capaces de aumentar la viabilidad de las células con la mutación.

“Se demostró así la utilidad de Drosophila como modelo animal para estudiar la enfermedad de Parkinson con el objeto de identificar compuestos potencialmente terapéuticos”, explica Nuria Paricio.

Drosophila es un organismo fácilmente cultivable y manejable, por lo que se pueden hacer estudios a gran escala de una manera rápida y económica. Además, a pesar de ser un organismo que a priori parece alejado de la especie humana, presenta una gran conservación de los procesos fisiológicos relacionados con el sistema nervioso central”, ha destacado Francisco J. Sanz, primer firmante del artículo.

En la imagen puede apreciarse la diferencia en la capacidad motora de moscas con tratamiento y sin él. / Verónica Muñoz

La importancia de encontrar nuevos compuestos

La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más frecuente tras el alzheimer. El tratamiento actual se basa en restituir la actividad de la dopamina, el principal neutrotransmisor cerebral, disminuido en los pacientes.

“Dicha estrategia es efectiva para tratar los síntomas en las primeras etapas de la enfermedad, pero presenta problemas en tratamientos crónicos. Además, es incapaz de detener o incluso ralentizar su progresión. Por ello, es importante encontrar nuevos compuestos con mecanismos de acción diferentes a los usados actualmente y que puedan sustituirlos o potenciarlos”, apunta Verónica Muñoz, también firmante del artículo.

Referencia bibliográfica:

Francisco José Sanz, Cristina Solana Manrique, Verónica Muñoz Soriano, Pablo Calap Quintana, María Dolores Moltó, Nuria Paricio: Identification of potential therapeutic compounds for Parkinsons disease using Drosophila and human cell models. Free Radical Biology and Medicine 108 (2017) 683–691. Doi: http://dx.doi.org/10.1016/j.freeradbiomed.2017.04.364

Fuente: UCC+i Universitat de València
Derechos: Creative Commons

Solo para medios:

Si eres periodista y quieres el contacto con los investigadores, regístrate en SINC como periodista.

Artículos relacionados
Descubren que una mutación genética aumenta la probabilidad de padecer leucemia

Investigadores españoles han revelado que una mutación en el ARN de la telomerasa incrementa la posibilidad de desarrollar cáncer de médula de las personas que padecen disqueratosis congénita. Esta enfermedad rara provoca envejecimiento prematuro e incapacidad de producir células sanguíneas. El hallazgo ayudará a diseñar tratamientos personalizados que permitan minimizar el riesgo de estos pacientes, según los autores.

Visualizan por primera vez los bucles de las hebras de ADN

Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha observado la estructura de las fibras de ADN con la resolución más alta posible hasta el momento. Las imágenes, obtenidas con microscopía de última generación, revelan que el genoma humano está organizado en un espacio tridimensional.